La presión de los cazadores aumenta en parques nacionales
La caza acabó con la vida de 103 rinocerontes durante el primer trimestre de 2025 en Sudáfrica. Así lo revela un informe del Ministerio de Silvicultura, Pesca y Medio Ambiente del país, que ofrece una triste imagen de esta grave amenaza para la especie y pone de manifiesto la presión de sofisticadas redes de delincuencia organizada.
Pese a que en algunas zonas la caza se ha reducido considerablemente, como en KwaZulu-Natal, donde se ha pasado de 232 rinocerontes muertos en 2024 a 16 en lo que va de 2025, los parques nacionales han experimentado un preocupante aumento de esta actividad, con 65 rinocerontes abatidos por furtivos solo en el primer trimestre del año, frente a los 88 de todo 2024. Los grupos organizados de cazadores furtivos aprovechan los puntos débiles de la aplicación de la ley para actuar.
Tras el descuerne masivo de los rinocerontes de KwaZulu-Natal, los furtivos se han trasladado al Parque Nacional Kruger, donde se espera reforzar las protecciones. Mientras tanto, en el Cabo Oriental no se ha contabilizado ningún rinoceronte muerto a manos de cazadores este año, gracias a los esfuerzos contra el furtivismo.
La mayoría de las especies de rinocerontes están en peligro debido a la caza furtiva y a la pérdida de hábitat. Algunas poblaciones cuentan con menos de 80 individuos. El rinoceronte de Java, el de Sumatra y el negro se encuentran en peligro crítico, mientras que el rinoceronte blanco del norte está prácticamente extinguido: solo existen dos hembras en cautividad.
La caza furtiva de rinocerontes se entrelaza con el tráfico de armas y de drogas, el blanqueo de dinero y la corrupción, y no solo es un problema local, sino internacional. Por ello, son necesarias respuestas globales y coordinadas contra las redes delictivas.


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