Casi la mitad de los cachorros que nacen al año son blancos, una mutación genética que deriva en problemas de salud para los felinos
La cifra de leones en cautividad en Tailandia se ha triplicado en los últimos seis años, según un estudio publicado en Discover Conservation. En 2018, 131 leones vivían cautivos en el país. En 2024, ascendieron a 444 individuos, a pesar de que están incluidos en la lista nacional de especies no nativas protegidas desde 2022. La organización Four Paws insta a una acción mundial con medidas urgentes contra la explotación de los grandes felinos.
El país cría al año una media de 101 cachorros. Casi la mitad de los leones que nacen anualmente en Tailandia son blancos. No se trata de una subespecie, sino del resultado de una rara mutación genética prácticamente inexistente en la naturaleza que se busca explotar para la cautividad con fines estéticos. Esta mutación tiene un alto coste para los animales, pues tiene lugar a través de la endogamia y deriva en problemas de salud de por vida para los felinos. Los leones blancos se venden por hasta 7500 dólares cada uno, y en conjunto, la industria de la venta de estos cachorros mueve casi un millón de dólares al año.
Con frecuencia, estos animales son trasladados entre países con fines poco claros, lo que suscita serias preocupaciones sobre el comercio ilegal de especies silvestres.
«Esta no es una historia de éxito de conservación«, manifiesta Vanessa Amoroso, de Four Paws. «Este aumento está impulsado por la cría comercial para el entretenimiento y el comercio de animales exóticos, a expensas del bienestar, la seguridad y la dignidad de los leones», añade.
Más del 90% de los leones en cautividad en Tailandia se encuentran en zoológicos privados y en granjas de cría. Algunas instalaciones albergan a más de medio centenar de individuos.
Además del aumento de más del triple de leones cautivos, también se ha incrementado el número de criaderos, que ha pasado de 31 a 82 en el mismo período, y todo ello para el entretenimiento de los turistas o su venta en el ámbito del mascotismo. «Hibridación intencional, malas condiciones de vida y leones reducidos a accesorios fotográficos para turistas e influencers: estas son las oscuras realidades ocultas detrás de las redes sociales», sostiene Amoroso.
Una crisis global
Four Paws acumula años de lucha en Sudáfrica, que finalmente en 2021 aprobó la eliminación gradual de la cría de leones en cautividad, pero ahora la situación se ha trasladado a otros países como Tailandia. «Esta es una crisis global que requiere una solución global», apunta Amoroso. La presión y la cooperación a nivel internacional resultan cruciales para salvar a los leones. Mientras que en Sudáfrica estos grandes felinos se han criado durante años para convertirlos en objetos a abatir por cazadores, en Tailandia se está potenciando y exportando su uso como entretenimiento o «mascotas».
La organización pide al Gobierno de Tailandia que aplique y haga cumplir una legislación más estricta que prohíba la cría y la explotación comercial de leones, y al resto de los gobiernos, que colaboren para desmantelar el comercio mundial de grandes felinos. «Si no actuamos, seremos cómplices de un sistema que mercantiliza la crueldad», advierte Amoroso.


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