Los vencejos son de las pocas excepciones en las que sí hay que recoger al ave y trasladarla a un centro de recuperación
En estas fechas, es probable encontrar pollitos en el suelo, ya sea porque se han caído del nido o porque están practicando su vuelo. Lo primero que muchas personas piensan es que las aves están en apuros y que sus madres ya no las alimentan, y optan por cogerlas y alimentarlas en sus casas. Desde la organización SEO/Birdlife, que ha puesto en marcha la iniciativa «No lo cojas«, recuerda que esto nunca se debe hacer, salvo excepciones. «El impulso que sentimos por intentar ayudar y salvar a tan indefensas criaturas pueden convertirse en una condena para estas aves, ya que en realidad están haciendo lo que su naturaleza les dicta: abandonar el nido cuanto antes«, señalan. Y es que en muchas ocasiones, estar en los nidos puede convertirlas en un blanco fácil para los depredadores.
Aves como gorriones, golondrinas, aviones o mirlos se desarrollan a gran velocidad y muchos abandonan el nido siendo aún unas crías. Sin embargo, en muchas especies de aves, los padres siguen alimentando a los pollitos aunque ya no estén en el nido y son capaces de localizarlos con facilidad por los sonidos que emiten.
Para saber si un ave está realmente en apuros, uno de los métodos es observar su plumaje. «Cuando un pollito está completamente recubierto de plumas, es probable que su situación fuera del nido sea completamente normal, voluntaria, y no requiera ningún tipo de intervención por nuestra parte», según SEO/Birdlife.
Los casos en los que sí debemos ayudar al animal es cuando han caído del nido antes de tiempo, probablemente de forma accidental, y su plumaje todavía no está desarrollado. En esta situación, la mejor ayuda que podemos proporcionarle es trasladarlo al centro de recuperación de fauna más cercano, pues criar a un pollito en casa no es tarea fácil y la mayoría de las personas no tienen los conocimientos adecuados.
Vencejos
Cuando se trate de vencejos, también deberemos trasladar al pollito a un centro de recuperación, puesto que estas aves no están adaptadas para posarse en el suelo y pasan casi toda su vida volando. Si no presentan lesiones, podemos posarlos en la palma de la mano y comprobar si pueden despegar el vuelo. Lo que no se debe hacer es lanzar al animal al aire.
En caso de encontrar un pollito, SEO/Birlife recuerda que no se le debe alimentar con migas de pan, galletas o leche, alimento que podría incluso provocar su muerte. Tampoco es buena idea mojar sus orificios encima del pico al intentar darle de beber, lo que también podría matarlo; ni manipularlo excesivamente con las manos.
En el momento de trasladar al ave a un centro de recuperación, lo ideal es hacerlo en una caja oscura con algún orificio de ventilación y con el fondo cubierto de papel absorbente.
Fuente: SEO/Birdlife.


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