Cada verano vemos noticias en los telediarios sobre cetáceos varados en las playas rodeados de bañistas que tratan de ayudarlos y muchos curiosos que se acercan a observar la escena. A menudo, nadie sabe cómo actuar en estos casos y el primer impulso es intentar rescatar al animal, pero no siempre tomamos las mejores decisiones.
En el caso de los delfines, la organización Dolphin Project ofrece algunas recomendaciones para afrontar un varamiento. La primera de ellas es informar de lo sucedido y sobre la situación del animal a los servicios de emergencias o profesionales especializados.
Dolphin Project también recuerda que es posible que el animal no se encuentre en buenas condiciones, por lo que puede que sea mala idea liberarlo inmediatamente, pues ello supondría un mayor peligro para el delfín. Lo que el animal necesita es atención por parte de profesionales, así que es mejor no moverlo. La entidad señala que los delfines son capaces de respirar fuera del agua, por lo que no se asfixiarán. Es conveniente que al menos una persona se quede cerca del animal mientras llega la ayuda.
Lo que tampoco es buena idea es acudir como locos a hacernos selfies con un animal varado, lo que sin duda los estresa aún más y pueden incluso llegar a morir mientras decenas de bañistas están preocupados por hacerse fotos. Tengamos en cuenta que el animal puede estar herido, haber sido golpeado por una embarcación, sufrir una enfermedad o haberse enredado en redes de pesca.


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