Los estados miembros podrían tener más flexibilidad a la hora de autorizar su caza
La presión de ganaderos y cazadores podría reducir la protección al lobo en la Unión Europea, que se ha visto amenazada tras un comunicado de prensa por parte de la Comisión Europea en el que afirma que recopilará datos hasta el próximo 22 de septiembre sobre las poblaciones de estos animales en sus impactos, a la luz de los «conflictos con las comunidades locales». Esta información podría rebajar la protección hacia la especie y dar a los estados miembros más flexibilidad a la hora de autorizar su caza.
Las políticas de conservación del lobo en la Unión Europea están dando sus frutos. Su área de distribución ha aumentado más de un 25% en la última década y ahora están presentes en todos los estados miembros continentales. Sin embargo, seis de las nueve poblaciones transfronterizas de lobos en la Unión Europea todavía no han alcanzado un estado de conservación favorable. La reducción de su protección pondría en peligro los esfuerzos invertidos y amenazaría aún más la viabilidad de las poblaciones.
A pesar de estas políticas, en la Unión Europea se siguen contemplando excepciones a dicha protección y algunos países han autorizado matanzas de lobos. Entre 2019 y 2020, los países miembros notificaron 722 de estas excepciones, supuestamente para evitar daños a la ganadería y que solo se permiten cuando no se identifican soluciones alternativas. En 2018, se estimó que se mataron más de 900 lobos.
Según la Comisión Europea, dichas cacerías no deben poner en peligro el estado de conservación de la especie, y en algunos casos como el de Suecia, ya se han iniciado procedimientos de sanción.
Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, «las manadas de lobos en algunas regiones europeas se han convertido en un peligro real para el ganado y potencialmente también para los seres humanos», una afirmación que desde Eurogroup for Animals califican como «falsa», ya que en la Unión Europea habitan unos 19000 lobos, «una cifra insignificante compara con los 86 millones de ovejas que se crían». Entre 2012 y 2016, la cifra de ovejas depredadas por lobos por las que los ganaderos fueron indemnizados correspondió al 0’05% de la cabaña ovina.
Más de 80 proyectos financiados por el programa LIFE de la Comisión Europea desde 1992 han demostrado la eficacia de medidas de coexistencia entre la ganadería y los lobos, que además son más efectivas que la caza.
El lobo es una especie clave en la recuperación de la biodiversidad, su presencia evita la propagación de enfermedades y restablece el equilibrio natural del ecosistema, como se ha demostrado en el Parque Nacional de Yellowstone.
Fuente: Eurogroup for Animals.


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