Ecologistas en Acción alude a la caza de estos animales como «incongruente, desalmada y perjudicial para la especie»
La obtención de grandes trofeos y el completo olvido de la importancia de los animales como reproductores son las bases de la gestión cinegética en lo que respecta a los ciervos en la Reserva Regional de Caza Sierra de la Culebra (Zamora), tal como ha denunciado Ecologistas en Acción, aunque esta realidad podría extrapolarse a otros cotos o reservas del país.
Uno de los ciervos que habitaba en esta zona, Carlitos, se convirtió en mediático a comienzos de septiembre después de que miles de personas pidieran que no fuera cazado por el vínculo que tenía con los vecinos, un deseo que finalmente no se cumplió. Se cree que el animal se corresponde con el cadáver de un ciervo hallado decapitado en las cercanías de la zona donde vivía, el municipio zamorano de Linarejos. Aunque la Junta de Castilla y León desmintió que se tratara de Carlitos, Ecologistas en Acción y los vecinos del pueblo siguen sosteniendo que sí era él. De hecho, no ha habido constancia de que el animal haya vuelto a ser visto desde entonces.
Pero Carlitos no es el único ciervo hallado en estas condiciones. Ecologistas en Acción de Zamora denuncia que ya han aparecido varios ejemplares «brutalmente decapitados» y «convertidos en despojos», por lo que considera necesario informar a toda la sociedad sobre el cruel modelo de caza que tiene lugar en la Sierra de la Culebra.
La organización ecologista señala que los cazadores suelen optar por los ciervos de mayor tamaño y grandes cornamentas, que a su vez son los que no deberían ser cazados, pues en una correcta gestión poblacional deberían mantenerse como sementales. Muchos machos son habitualmente cazados antes de la cópula con las hembras, lo que limita la reproducción de la especie.
Además, Ecologistas en Acción alude a la caza durante la berrea como «carente de ética«, puesto que los ciervos son muy fáciles de detectar por los bramidos que emiten, a lo que se añade que durante los meses anteriores son alimentados con grano y forraje. Esta tarea la financia y ejecuta la propia Junta de Castilla y León, a través de los celadores de medio ambiente para facilitar la caza.
La propia Junta de Castilla y León, tal como denuncia la organización, ha autorizado la caza de ciervos en las zonas afectadas por el incendio que asoló la Sierra de la Culebra el año pasado y que destruyó casi 60000 hectáreas. Para Ecologistas en Acción, esto «resulta muy grave«, ya que no se ha permitido la recuperación de la fauna afectada. La asociación señala la «presión electoralista» como el motivo por el que se tomó dicha medida.
Otro motivo por el que la caza resulta inapropiada en esta zona es la afluencia de centenares de turistas que acuden por su interés en la fauna. Muchos de ellos son testigo de la muerte de los animales por los disparos de los cazadores o se encuentran con individuos decapitados en el monte.
Por todo ello, Ecologistas en Acción pide a la Junta de Castilla y León otro modelo de gestión más sostenible en términos biológicos y económicos, que pongan en valor la biodiversidad de la zona o el ecoturismo. Para la organización, la Sierra de la Culebra debería ser un parque natural, no una reserva de caza para una élite.
Para la asociación, este tipo de caza de ciervos es «incongruente, desalmada y perjudicial para la especie».


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