Los sustitutos sin ingredientes de origen animal se han visto menos afectados por la inflación
Las ventas de productos lácteos «flojearon» en 2023 y muchas empresas europeas registraron ganancias inferiores a las previstas, ante el auge de las alternativas vegetales. Para este 2024, las previsiones también son débiles. Fuera de Europa, en Australia, Brasil o China también se registró un descenso de la demanda. Son datos de un estudio de Rabobank.
El estancamiento de la leche de origen animal se debe, según el informe, a la elevada inflación y la ralentización de la actividad económica, pero reconoce que también influyen los cambios en los hábitos de los consumidores, que se estarían decantando por alternativas vegetales.
En los dos últimos años, las ventas de leches vegetales en Europa han aumentado un 49%, con Alemania como el principal país en cuanto a volumen de negocio y potencial de mercado, aunque en Suiza las ventas crecieron casi un 80% entre 2017 y 2021.
Los datos muestran que los lácteos vegetales no se han visto tan afectadas como otras alternativas a los productos de origen animal por la situación económica actual, y siguen representando la mayor parte del mercado del sector. En concreto, se prevé que el mercado del queso vegetal aumente más de un 15% en la próxima década.
Otro informe de GFI Europe del año pasado constató un crecimiento del 20% en las ventas de alternativas a la leche, cuya cuota de mercado sería del 11% en la categoría «leche», y un descenso del 9% para la leche de vaca. Esta última se ha visto más afectada por la inflación, con un incremento del 17% en los precios, mientras que las alternativas vegetales solo han viso un aumento del 1%.
Sin embargo, en países como Bélgica las leches vegetales están grabadas con impuestos que las empresas consideran abusivos. Lo mismo sucede en Países Bajos, donde el precio ha aumentado de los 8’83 a los 26’13 céntimos por litro. En Austria, los impuestos de las leches vegetales duplican los de los lácteos, lo que no ha impedido un aumento del 21% entre 2020 y 2022. Es probable que si estos impuestos se redujeran, las cifras serían aún mayores.
Fuente: Vegconomist.


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