Las autoridades ha notificado al centro el fin del contrato de arrendamiento
Las autoridades del condado de Miami-Dade han notificado este jueves el fin del contrato de arrendamiento del Miami Seaquarium a la compañía que lo administra, The Dolphin Company. La empresa tendrá que desalojar las instalaciones donde ha explotado a cetáceos y otros animales desde 1955 antes del próximo 21 de abril, si bien previsiblemente llevará los hechos a los tribunales.
En la notificación, se citan las «numerosas y reiteradas violaciones» por parte del parque marino. El anuncio llega después de varias llamadas de atención al centro por parte de las autoridades, hasta que en enero el condado informó sobre la rescisión del contrato de arrendamiento por «violaciones de las obligaciones contractuales del centro de mantener a los animales de acuerdo con las leyes y regulaciones federales«, que han sido continuas en los últimos años.
En aquel comunicado, se señalaba que «el condado Miami-Dade valora la seguridad y el bienestar de todos nuestros residentes y visitantes, incluidos los animales que actualmente se encuentran bajo el cuidado del Miami Seaquarium. Estamos profundamente preocupados y frustrados por las continuas violaciones y la mala calidad del cuidado de los animales documentadas repetidamente por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), lo que les ha llevado a emitir un aviso de intención de confiscación».
La respuesta del Miami Seaquarium fue afirmar que estaba trabajando para abordar los casos más preocupantes sobre el estado de sus animales. Sin embargo, las pruebas indican que el centro no se ha preocupado por el cuidado de estos, y recientemente, perdía su acreditación de «bienestar animal».
A la espera de conocer la respuesta del parque marino y qué pasará con los animales que habitan en él, está previsto que las autoridades ofrezcan una rueda de prensa este jueves a las 14:30 (hora de Miami) para dar más detalles.
El Miami Seaquarium ha protagonizado numerosas polémicas y ha sido el centro de la atención en muchas ocasiones durante los últimos años. En sus instalaciones vivió hasta su muerte la orca Lolita, antes de que pudiera ser liberada. También resultó controvertido el traslado de varios manatíes que se encontraban en mal estado y las continuas muertes de animales.
Los pagos por el arrendamiento e impuestos del parque marino lo convirtieron en el tercer mayor contribuyente a los ingresos del condado de Miami-Dade. Sus 15 hectáreas fueron el escenario de la famosa serie televisiva Flipper (1964) y a lo largo de su existencia ha albergado diferentes especies de peces, tiburones, orcas, delfines, tortugas marinas, aves o reptiles explotados para el entretenimiento.


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