El Miami Seaquarium ya está oficialmente cerrado

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El nuevo recinto también albergará un acuario, pero sin mamíferos marinos | No se ha informado sobre el destino de 16 delfines y más de 20 leones marinos y focas

Ha pasado más de un año y medio desde que las autoridades del condado de Miami-Dade dieran un ultimátum para el desalojo del parque marino Miami Seaquarium, que durante siete décadas se ha lucrado del cautiverio de cetáceos capturados en estado salvaje y otros animales. El centro debió cerrar sus puertas en abril de 2024, pero una batalla legal ha alargado su existencia hasta el pasado 12 de octubre de 2025. Como ya adelantó este medio, el cierre del parque era inminente, ante la quiebra económica de la empresa que lo gestiona, The Dolphin Company.

El Miami Seaquarium ha acumulado múltiples denuncias por maltrato animal, sanciones, inspecciones con resultado desfavorable y continuas muertes de individuos, entre ellos más de un centenar de cetáceos. Sus inmediaciones también han sido un punto de reunión de los activistas en defensa de los animales durante años.

Los 16 delfines y más de una veintena de focas y leones marinos que todavía permanecen en las instalaciones del Miami Seaquarium serán reubicados, pero todavía no se ha anunciado cuál será su destino.

La organización en defensa de los animales PETA ha pedido que los animales sean trasladados en lugares adecuados, como santuarios «donde puedan finalmente recibir los cuidados que necesitan y vivir una vida más parecida a la natural».

El Miami Seaquarium, que se inauguró en septiembre de 1955, era uno de los parques marinos más antiguos de Estados Unidos. Su recinto ha sido ahora adquirido por la empresa Resilient Aquarium LLC, parte de la inmobiliaria Terra Group, por 22’5 millones de dólares. Esta lo remodelará y modernizará las instalaciones para transformarlas en un espacio sin mamíferos marinos, pero sí con un acuario que albergará a otros animales; tiendas y restaurantes.

Historial de maltrato

En 2023, un delfín de 30 años llamado Sundance murió poco después de una inspección del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) que advirtió del mal estado del animal. Unas semanas antes, se encontró a otro delfín con un clavo de cinco centímetros en la garganta. Ese mismo año, falleció la orca Lolita, tras 52 años en cautividad en la piscina más pequeña de Norteamérica, cuando ya se había aprobado su liberación.

Además de Lolita, este parque ha albergado en sus instalaciones a otros cetáceos famosos, como los que protagonizaron la serie de televisión Flipper (1964); o la primera orca mantenida en cautividad, Hugo.

En 2024, las autoridades ordenaron el desalojo del parque por incumplimientos legales en cuanto sus obligaciones contractuales y al mantenimiento de los animales, en condiciones «deficientes y peligrosas».

Ya en 2019, la doctora Naomi Rose, científica especializada en animales marinos del Animal Welfare Institute, declaró que «los mamíferos marinos simplemente no pueden prosperar en cautividad».

Activismo

El cierre es un paso de gran importancia hacia el fin del cautiverio de cetáceos. Este no habría sido posible sin el esfuerzo de los activistas que se movilizaron a las puertas del Miami Seaquarium, que difundieron los informes desfavorables de las inspecciones del USDA; que impulsaron demandas, cartas a funcionarios y protestas semanales; o que estuvieron a punto de lograr la liberación de Lolita.

También fueron entidades como PETA las que reclamaron al condado de Miami-Dade la rescisión del contrato de arrendamiento del Miami Seaquarium, que se hizo real en marzo de 2024, si bien las alegaciones legales presentadas por el parque alargaron el cierre.

¿SeaWorld será el siguiente?

Desde PETA, piden ahora a otros parques marinos que sigan el ejemplo del de Florida, en espacial a los de SeaWorld, la otra gran cadena de centros de este tipo en Estados Unidos.

Precisamente, en estos días SeaWorld ha perdido a parte de los patrocinadores de un evento que está organizando para Halloween, en el que anima a los participantes a visitar el parque vestidos con disfraces. Para PETA, «no hace falta que SeaWorld decore para Halloween: el parque ya es un espectáculo de terror para los animales que mantiene encerrados». Los patrocinadores han huido gracias a la acción de los activistas que han enviado cartas mostrando su indignación.

SeaWorld mantiene en sus instalaciones a Corky, la orca que más tiempo ha pasado en cautividad en el mundo. «Mientras su manada libre se coordina para perseguir salmones, explorar el vasto océano, y en el verano, visitar playas de la isla de Vancouver para frotarse sobre guijarros a la orilla, la vida de Corky consiste en actuaciones forzadas y flotar sin rumbo en un estanque diminuto».

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