Solo el 3’7% de estas aves no pertenecen a razas de crecimiento rápido
Unos 700 millones de pollos llegan a los mataderos españoles cada año, la mayoría de ellos de razas de crecimiento rápido, como los broilers. Estas aves están seleccionadas genéticamente para alcanzar un peso anormal en pocos días de vida, sobre todo en las partes de su cuerpo más rentables, el pecho y los muslos. Solo el 3’7% de los pollos sacrificados en España no pertenecen a estas razas, según explica Igualdad Animal.
«Estos pollos están fisiológicamente destinados a morir: problemas musculares y de extremidades, peso excesivo que les impide moverse, enfermedades respiratorias y cardíacas y muerte prematura son solo algunas de las consecuencias de la selección genética», señala la organización. «No existen medidas que pueden evitar este sufrimiento, la única solución es evitar criarlos«, agrega.
Igualdad Animal pidió el año pasado a la Comisión Europea que se investigue a los países donde se crían pollos de crecimiento rápido, y solicitó que su petición para prohibir este tipo de cría permaneciera abierta. La Comisión Europea ha considerado cerrar las denuncias de Igualdad Animal, pero la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria ha revocado esta decisión y las investigaciones pueden continuar.
La Unión Europea ya ha pedido a los estados miembros que proporcionen información sobre las medidas adoptadas para hacer cumplir las leyes para la protección de los pollos, e Igualdad Animal se muestra satisfecha por ello: «Las instituciones han tenido en cuenta nuestras quejas, reconociendo que el problema existe, es real y consideran necesarias más investigaciones y evaluaciones», señala.


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