Una investigación de Animal Rights ha destapado el caso
Una empresa holandesa vendió a España primates infectados de tuberculosis para experimentación el año pasado. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación fue informado en mayo de 2023 por las autoridades holandesas de la existencia de al menos un macaco con esta enfermedad. Los hechos han sido desvelados por la organización Animal Rights en una investigación. Por su parte, el ministro saliente de agricultura en Países Bajos, Piet Adema, ha guardado silencio ante las preguntas del Partido Animalista.
El primer animal del que su tuvo constancia de estar contagiado, un macaco procedente de Vietnam, llegó a Europa junto a otros primates para ser utilizados en laboratorios. La empresa holandesa, probablemente la granja Hartelust (la única que importa macacos desde Vietnam regularmente, según Animal Rights), los vendió a centros de diferentes países, entre ellos España. Posteriormente, se descubrió que varios primates habían dado positivo en las pruebas de dicha enfermedad, cuya presencia implica riesgo de zoonosis, y fueron sacrificados en el centro catalán de experimentación Anapath Research.
A finales de octubre, el brote se consideró erradicado y los animales habían «desaparecido». Se desconoce la cifra de individuos sacrificados, pero podrían ser más de un centenar, según el colectivo Abolición Vivisección, el primero que informó del caso a Animal Rights. Tampoco se sabe nada acerca del destino de animales de otras especies con los que se realizan ensayos en Anapaht Research, como perros, conejos o ratas.
En Países Bajos, el Partido Animalista holandés ha reclamado explicaciones al Ministerio por haber ocultado esta información, y exige el cierre de la empresa comerciante de primates. «Las pruebas con animales no solo son en su mayoría innecesarias y carecen de sentido, sino que la Cámara Baja está ampliamente de acuerdo en que debemos ponerles fin rápidamente. Por lo tanto, no tiene sentido que el comercio de primates siga aumentando», ha declarado la diputada Ines Kostić.
Animal Rights señala la peligrosidad de transmisión de la tuberculosis entre primates y trabajadores del laboratorio, y se pregunta cómo se gestionó el brote en Holanda, a cuántos países se enviaron macacos infectados y qué ha pasado con ellos, de cuántos animales se trata, si ha ocurrido otras veces o si la infección se originó en Vietnam o en Países Bajos. La organización ha presentado estas preguntas a la Autoridad de Seguridad Alimentaria y de los Productos de Consumo del país, pero no ha recibido respuesta. Ante esto, reclama transparencia.


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