Texas, Kansas, Nuevo México, Idaho y Michigan son los estados afectados
La gripe aviar ha sido identificada por primera vez en vacas explotadas por su leche en granjas estadounidenses, y por segunda vez en rumiantes en el país, tras la detección del virus en una granja de cabras recientemente. Las explotaciones lecheras afectadas se encuentran en los estados de Texas, Kansas, Nuevo México, Idaho y Michigan, en este último tras la recepción de vacas procedentes de Texas.
Entre las muestras analizadas en las que se identificó el virus se encuentran algunas de leche no pasteurizada, pero las autoridades sanitarias firman que no existe riesgo en ni en el suministro ni en el consumo de lácteos, pues solo se comercializarán los procedentes de animales sanos. Sin embargo, ya se ha confirmado el primer caso en una persona que había estado en contacto con las vacas en Texas, así como de varios gatos.
Algunas granjas afectadas habían encontrado aves silvestres muertas en sus propiedades. Alrededor del 10% de las vacas de dichas explotaciones han enfermado, pero no se ha confirmado ninguna muerte.
En Europa, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) han publicado un informe en el que evalúan los factores de riesgo de una posible pandemia de gripe aviar, aportan estrategias de mitigación y llaman a aplicar una vigilancia con un enfoque One Health.
Los expertos identifican a especies muy vulnerables a los virus de gripe como posibles factores de propagación, como los visones y zorros de las granjas peleteras. También señalan que el cambio climático puede influir en la forma como se desarrollará la enfermedad.


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