Organizaciones alertan de que la situación puede derivar en sacrificios selectivos
España no es el único país donde las protectoras de animales se encuentran saturadas ante la enorme cantidad de perros, gatos e individuos de otras especies que llegan a sus instalaciones. En Reino Unido, los refugios han constatado que el abandono de perros va en aumento y cada vez menos personas adoptan.
Organizaciones como Greyhound Gap en Staffordshire, que cuenta con 70 perros a su cargo, culpan a la cría en exceso y a la falta de regulación sobre esta de la situación, y ha advertido que el creciente número de perros puede llevar a sacrificios selectivos, tal como hacen algunas perreras y ayuntamientos como último recurso cuando dan con animales enfermos, heridos o con comportamientos no deseados.
Otras protectoras como Safe Rescue for Dogs de Norfolk, ha achacado el problema a «la crisis del coste de la vida, el aumento de los gastos veterinarios y el deterioro de la salud mental y física de las personas».
En 2020, durante el confinamiento por la pandemia de la COVID-19, aumentó en un 11% la cifra de hogares que compraron o adoptaron un animal en Reino Unido. En 2023, el 72% de los británicos no tenían prevista ninguna de estas opciones, mientras había aumentado en un 6% el número de animales en refugios, algo que no necesariamente se explica por la adquisición masiva de animales en el confinamiento. Han pasado cuatro años del COVID «y los peros que llegan no tienen cuatro años», apunta la voluntaria de Greyhoun Grap Vanessa Rigby en una entrevista para la BBC.
El coste de los servicios veterinarios ha aumentado notablemente en los últimos dos años en el país y se ha vuelto inasequible para muchas familias. Algunas han optado por dejar a sus animales sin atención veterinaria y otras han optado por el abandono, mientras que el mismo motivo impide a otras personas adoptar.
Fuente: Plant Based News.


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