La norma es más restrictiva que la anterior, pero no trata algunos puntos importantes para los colectivos de defensa animal
El Gobierno de la provincia de Ontario (Canadá) ha aprobado la conocida como Ley PUPS, una normativa contra la cría de cachorros que ilegaliza varias prácticas consideradas poco éticas. Grupos en defensa de los animales del país han aplaudido la medida, pero piden normas más contundentes contra los criaderos.
Entre las prácticas que se han ilegalizado se encuentran obligar a hembras menores de un año a criar o separar a los cachorros de las madres antes de las ocho semanas de edad.
La ley, sin embargo, no establece normas en cuanto al alojamiento, la alimentación, el ejercicio, la socialización o la atención veterinaria. Tampoco limita el número de perros criados ni obliga a los criadores a obtener licencias, lo que dificulta las inspecciones y la aplicación de la normativa. «Si las autoridades no saben dónde se encuentran los criadores, les resultará difícil identificar y clausurar los criaderos no regulados», ha señalado Camille Labchuk, directora ejecutiva de Animal Justice, si bien también ha calificado la nueva legislación como «un primer paso para prohibir la cría».
Fuente: World Animal News.


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