También en Burgos se ha desmantelado un criadero clandestino
Dos personas han sido detenidas en Cantabria y una tercera está siendo investigada por una trama de venta ilegal de cachorros por toda España, con cartillas veterinarias falsas. Los acusados publicitaban la venta de los animales por Internet, los vacunaban sin supervisión profesional y las operaciones se realizaban sin factura.
46 cachorros han sido rescatados (dos chihuahuas, 16 caniches, seis border collies y 22 teckel).
La investigación se inició tras la recepción de varias denuncias por parte de particulares que habían comprado cachorros a través de Internet. Estos llegaban enfermos hasta el punto de que, en algún caso, murieron.
Los detenidos están acusados de los presuntos delitos continuados de maltrato animal, intrusismo profesional, falsedad documental, blanqueo de capitales y grupo criminal.
Criadero clandestino
En Burgos, el SEPRONA de la Guardia Civil ha descubierto un criadero clandestino de perros de raza Yorkshire en Valle de Santibáñez, y ha denunciado a su propietario por vender a los cachorros a través de las redes sociales y otras negligencias a diversas normativas. También ha sido identificado un veterinario que colaboraba con el criador y le prescribía medicación sin receta mediante albaranes.
La alerta llegó por una denuncia anónima relacionada con la presunta venta de perros por un particular a través de las redes sociales, quien a su vez regentaba un posible criadero sin la correspondiente autorización. Tras esto, los agentes inspeccionaron las instalaciones del particular, que disponía de dos estancias, una de ellas dedicada a la cría y habitabilidad de los animales y otra para almacenaje de material y medicación.
La primera sala constaba de nueve cheniles y varios transportines y en ella se hallaron 77 perros, 49 adultos y 28 cachorros menores de tres meses. Todos ellos carecían de las debidas dimensiones de habitabilidad exigibles para su bienestar. 28 de los animales no contaban con microchip, y 20 de ellos no habían sido vacunados ni desparasitados con las dosis obligatorias. Los cachorros eran vendidos por un precio que oscilaba entre los 200 y los 1500 euros.
El propietario no poseía la documentación necesaria para la legalización del criadero, la licencia ambiental e inscripción en el registro de núcleos zoológicos de Castilla y León. Estas y las demás irregularidades han sido puestas en conocimiento del Ayuntamiento de la localidad y de la Junta de Castilla y León.


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