Su anatomía era mucho más compleja de lo que se creía
El fósil de una larva más pequeña que una semilla de amapola y con 520 millones de años ha proporcionado pistas sobre la evolución de los insectos, las arañas y los cangrejos. Este ha sido estudiado por científicos de la Universidad de Durham (Reino Unido).
El fósil, bautizado como Youti yuanshi, pertenece al grupo de los euartrópodos y es especial por el excepcional estado de conservación de sus órganos internos. Youti yuanshi data del período cámbrico, cuando comenzó la evolución de los principales grupos de animales hoy conocidos. Se trata de uno de los primeros artrópodos, cuya anatomía era mucho más compleja de lo que se creía.
El estudio proporciona datos clave sobre los pasos evolutivos necesarios para que criaturas similares a los gusanos se transformaran en artrópodos con extremidades, ojos y cerebros especializados.
Los investigadores han utilizado tecnologías avanzadas y han logrado generar imágenes en 3D de regiones cerebrales en miniatura, glándulas digestivas, un sistema circulatorio primitivo e incluso rastros de los nervios en patas y ojos.
Las imágenes revelan una región cerebral ancestral denominada «protocerebro», que más tarde daría lugar al núcleo de la cabeza segmentada y especializada de los artrópodos, con sus diversos apéndices como antenas, piezas bucales y ojos. Esta compleja cabeza permitió a los artrópodos convertirse en los organismos dominantes en los océanos el Cámbrico. Detalles como este permiten averiguar cómo los artrópodos modernos adquirieron su complejidad y diversidad anatómica, hasta convertirse en el grupo de animales más abundante en la actualidad.
El fósil se conserva en la Universidad de Yunnan (China), donde fue descubierto.
Fuente: EFE Verde.


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