Los primates serán liberados en la isla deshabitada de Nusa Barong, gracias a un acuerdo con el Gobierno
30 jóvenes macacos atrapados en la última escuela de baile para monos que existe en Indonesia serán rescatados en las próximas semanas, gracias a las organizaciones Jakarta Animal Aid Network (JAAN) y World Animal Protection.
Estos animales fueron capturados en su hábitat con ocho meses de edad, para después ser sometidos a un cruel entrenamiento con el objetivo de convertirlos en «bailarines callejeros», destinados a entretener a turistas y viandantes. En su corta vida, estos macacos han sido testigos de la brutal muerte de sus madres, abatidas a tiros por cazadores furtivos, y del maltrato desde el momento de su captura, cuando fueron introducidos en sacos para ser transportados como mercancía.
Durante los entrenamientos, los macacos han soportado duros abusos físicos y mentales hasta aprender a realizar trucos degradantes. Los animales pasan sus días encadenados por el cuello y disfrazados con trajes, antifaces o como muñecas, obligados a caminar sobre dos piernas durante horas, a bailar, a montar en bici y otros actos. Cuando no están actuando, se mantienen encerrados en pequeñas jaulas individuales.

Tras su rescate, los macacos serán cuidados y observados por veterinarios que les administrarán los tratamientos adecuados hasta que puedan ser rehabilitados para después ser liberados en la isla deshabitada y protegida de Nusa Barong, donde gracias a un acuerdo con el Gobierno de Indonesia podrán vivir en paz.
«Con este rescate conseguiremos cerrar el último centro de adiestramiento que quedaba en Indonesia, lo que supondrá un duro golpe para esta práctica abusiva», explica Ajay Ochani, responsable de campañas de World Animal Protection en España. Sin embargo, dicha práctica «seguirá siendo legal, por lo que continuaremos trabajando junto a las autoridades, con las que se está progresando favorablemente, para ilegalizarla», agrega.

Los macacos de cola larga son una de las especies de primates con las que más se comercializa y a las que más se explota en la industria del entretenimiento. También son utilizados como «animales de compañía» o para investigación. La especie se encuentra actualmente en peligro de extinción como consecuencia de décadas de explotación. Todos estos usos no solo preocupan por el bienestar de los animales, sino también por el alto riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas, como la tuberculosis o la salmonela.
Pero los macacos no son los únicos animales maltratados para el entretenimiento humano. Según World Animal Protection, unos 5500 millones de animales salvajes viven atrapados en condiciones deplorables en todo el mundo, algunos comercializados como «mascotas», como atracción turística, como presa para la caza deportiva o convertidos en adornos, alimentos de lujo, productos de moda o medicina tradicional.
World Animal Protection ha lanzado una campaña de recaudación de fondos para apoyar el rescate y la posterior rehabilitación desde España.
Por su parte, Jakarta Animal Aid Network cuenta con más de una década en la lucha contra el «Topeng Monyet«, nombre con el que se conoce esta práctica de «monos bilarines» en Indonesia. La organización logró cerrar la escuela de Madiun y ha rehabilitado a más de 130 primates hasta la fecha.



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