La expansión del virus en el continente helado es mayor de lo que los expertos esperaban
El CSIC ha identificado 14 nuevos casos de gripe aviar en la Antártida, tras la recogida de muestras dentro de la Expedición Australis. Según los expertos, estos resultados indican que la expansión del virus es mayor de lo esperado. En concreto, son cuatro las especies afectadas: pingüinos, skuas, palomas antárticas y lobos marinos.
La gripe aviar, que inicialmente evolucionó en aves en granjas, afecta cada vez a un mayor número de especies, tanto de aves como de mamíferos, domésticas y salvajes.
Desde 2020, la propagación del patógeno ha causado una mortalidad importante en aves y mamíferos de todo el mundo. A principios de este año, se confirmó su llegada a la Antártida. En marzo, se puso en marcha una expedición internacional para rastrear la presencia del virus en la Península Antártica y la zona norte del mar de Weddell. En julio, se confirmó la presencia del virus por primera vez en un mamífero marino de la Antártida.
Fuente: Animal’s Health.


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