El grupo Quality Meat Scotland proporcionará vales para que las escuelas los gasten en productos cárnicos
La industria cárnica escocesa está inmersa en una campaña de fomento del consumo de carne en las escuelas. El grupo cárnico Quality Meat Scotland (QMS) proporcionará a cientos de colegios vales por valor de hasta 180 libras que se podrán gastar en carne de vaca, cerdo o cordero de origen local.
El programa también espera que los niños y niñas aspiren a dedicarse a la explotación animal. Según sus promotores, se dotará a los centros educativos de recursos para enseñarles «la importancia de apoyar a los ganaderos locales y las prácticas alimentarias sostenibles, así como las oportunidades profesionales del sector». Sin embargo, la evidencia científica ya ha mostrado sobradamente el impacto negativo de la ganadería en el medio ambiente, y es habitual que este tipo de programas edulcoren esta actividad sin mostrar la realidad de las granjas y mataderos.
Mientras el lobby cárnico celebra los supuestos beneficios del consumo de carne local, la comunidad médica ha acogido la medida con preocupación. «Estoy realmente horrorizada al conocer este programa de vales que promueve el consumo de carne roja en las escuelas escocesas», ha expresado la doctora Shireen Kassam, fundadora de Plant-Based Health Professionals UK (PBHP), en declaraciones a Plant Based News. Kassan recuerda también que el consumo de carne roja se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. QMS elude estos riesgos y afirma que el programa enseñará a los niños y niñas «a cocinar carne y conocerán sus beneficios nutricionales».
Los niños y niñas a menudo son un colectivo al que la industria cárnica y láctea se dirige, al igual que lo hace el sector de la caza o el de los espectáculos con animales. «Las preferencias alimentarias se inician en la infancia y repercuten en la dieta a lo largo de la vida, lo que sin duda explica por qué la industria cárnica suministra carne roja a los niños», explica la doctora.
El consumo de carne afecta negativamente tanto a los animales como a la salud planetaria y humana. Por ello, «no hay mayor justificación para esta campaña que los intereses creados de la industria cárnica para mantener sus productos a la vista del público», expresa Kassam. La doctora insta a los colegios a dar prioridad «a las comidas sanas vegetales, que contribuirán a mejorar el bienestar físico y mental de los niños y a proteger el planeta».
En sus propias directrices, el Gobierno de Escocia recomienda limitar el consumo de carne roja y aumentar el de legumbres, frutas y verduras, pero se estima que solo una quinta parte de los escoceses cumplen esta recomendación.
En 2020, el Gobierno del país introdujo nuevas normas sobre las comidas en los colegios para combatir la obesidad infantil. Entre ellas se incluye el establecimiento de un límite en la cantidad de carne roja y procesada que puede servirse a los alumnos por semana.
Fuente: Plant Based News.


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