El fallo establece una indemnización por daños morales por primera vez
Tras el reconocimiento de los animales como seres sintientes en la reforma del Código Civil de 2021, son varias las sentencias que han sido favorables a la custodia compartida de un animal después de la separación de una pareja en base a dicha modificación. Pero la última ha sido especialmente relevante como advertencia sobre el uso que en ocasiones se hace de los animales para hacer daño a la otra persona tras la ruptura. La sentencia no solo obliga a la custodia compartida de un perro, sino que también establece, por primera vez, una indemnización por daños morales a la demandante.
El fallo ha concluido la disputa entre una pareja que acordó de forma verbal compartir el cuidado de su husky siberiano de cuatro años al romper su relación. Sin embargo, el demandado rompió el acuerdo y negó el contacto de la demandante con el animal durante diez meses.
La sentencia establece que esta deberá ser indemnizada con 600 euros por daños morales y reconoce su dolor emocional e incertidumbre durante el tiempo que no pudo ver al animal. El perro, llamado He-Man, será cuidado por ambos, quienes también compartirán los gastos de manutención del animal, vacunas y consultas veterinarias.
La jueza también considera que el hecho de que el microchip estuviera registrado a nombre del demandado no justifica que la demandante no pueda ver al animal o encargarse de su cuidado. Esta había convivido con He-Man desde que era un cachorro, lo que había creado un vínculo entre ambos y refuerza su derecho a participar en el cuidado del animal.
La imagen del reencuentro entre He-Man y su responsable después de meses sin verse ha recorrido las redes sociales y los medios de comunicación.


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