La medida no tendrá implicaciones hasta que no se modifique la Directiva de Hábitats | En España, su caza seguirá prohibida mientras la especie se mantenga en el Lespre
La Unión Europea ha dado un paso más hacia la desprotección del lobo. El Comité Permanente del Convenio de Berna acaba de aprobar la rebaja del estatus de protección de la especie propuesto durante la pasada legislatura, en favor de los lobbies ganadero y cazador, apoyados en la derecha europea, y en contra de toda base científica.
Para que la medida sea efectiva, deberá modificarse la Directiva de Hábitats, por lo que por el momento no tendrá implicaciones inmediatas. Si la Directiva se modifica, los estados miembros seguirán teniendo la obligación de mantener un estado de conservación favorable de la especie y tendrá libertad de mantener la protección que establecen. Así, en España seguirá prohibida la caza del lobo siempre que continúe en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (Lespre). WWF pide a las comunidades autónomas que trabajen «para asegurar un estado de conservación favorable de la especie con planes adecuados de coexistencia y medidas preventivas».
WWF ha calificado la desprotección del lobo como un «ataque a la naturaleza en Europa». La organización no solo alerta de lo que esta medida puede suponer contra la recuperación de la especie, sino también de que las acciones para mitigar el conflicto social en torno al cánido se tornarán más complicadas.
La protección del lobo no era arbitraria, y se debía a la grave situación de sus poblaciones en el continente europeo. La medida había logrado una lenta recuperación de la especie, que podría revertirse ahora rápidamente.
En 2023, un informe encargado por la propia Comisión Europea concluyó que no existen pruebas de que la caza de lobos reduzca las depredaciones de animales considerados de granja. «Matar lobos no sirve de nada, es un modelo obsoleto que ha fracasado sistemáticamente, tanto a la hora de conservar poblaciones sanas de lobos como para proteger la ganadería extensiva«, expresa Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España.
El camino hacia la desprotección del lobo comenzó hace aproximadamente un año, impulsado por la propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, cuyo poni habría sido atacado por un lobo. La Comisión, de hecho, justificó la propuesta en base a esos supuestos ataques a animales considerados «ganado«. Actualmente, el Defensor del Pueblo está investigando el proceso por el que ha avanzado la iniciativa, después de que la entidad ClientEarth lo haya calificado de «defectuoso».
Con su decisión, el Convenio de Berna ha ignorado a los científicos que han advertido de las consecuencias de rebajar la protección del lobo, muchos de ellos dentro de la Iniciativa de Grandes Carnívoros para Europa; así como a más de 300 organizaciones que pidieron a la Unión Europa que retrocediera en sus planes de desproteger a la especie y a miles de ciudadanos y ciudadanas que se posicionaron contra la medida.
La derecha europea ha celebrado la aprobación de la propuesta, incluido el partido de Meloni o el PP y Vox en España, que se rápidamente se han unido a las patronales ganaderas para pedir al Gobierno que saque al lobo del Lespre. Desde Lobo Marley, lamentan que «hemos llegado a una situación de emergencia en que el ciudadano ya no puede relajarse pensando que la defensa de la naturaleza está en manos de equipos técnicos independientes de los vaivenes de la política». La organización en defensa del lobo señala que la especie «es hoy más que nunca el principal símbolo de resistencia frente a la destrucción de la biosfera«.


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