La mayoría se relaciona con la investigación en alternativas vegetales a la carne
Las solicitudes de patentes para proteínas alternativas en Europa han aumentado un 960% desde 2015, según un informe de Good Food Institute Europe (GFI). Solo en 2024, se publicaron casi 1200 patentes, frente a las 124 del año 2015, una muestra del enorme crecimiento e impulso de la innovación en este campo. La mayoría de las patentes se han solicitado en los últimos cinco años.
La cifra total de patentes desde 2015 es de 5360, de las cuales han sido concedidas hasta la fecha 709. El 74% de estas corresponden al ámbito de la proteína vegetal, si bien el análisis considera que se necesita «más investigación» en fermentación de precisión y carne cultivada, que todavía representan un bajo número de patentes.
De estas proteínas alternativas, un 41% corresponde a sustitutos de la carne, que son las que atraen mayor atención. Muchas se centran en procesos como la texturización y la optimización de ingredientes. Por contra, solo el 1% de las patentes están relacionadas con productos alternativos al marisco.
También se observa un aumento de las patentes sobre alternativas vegetales al queso y al huevo, si bien la investigación señala que este es un campo todavía por explorar.
Además de la necesidad de una mayor investigación en ámbitos como las alternativas vegetales al marisco o a los huevos, el informe pone de relieve una falta de patentes para la mejora de los cultivos que podrían aumentar la calidad y el rendimiento de las proteínas vegetales: «Se están pasando por alto áreas cave necesarias para comercializar estos alimentos», señala David Hunt, director de apoyo a la investigación de GFI Europe. Pese a ello, se reafirma en el «rápido ritmo de innovación» de este tipo de alternativas en Europa.
La mayoría de las solicitudes de patentes, por otro lado, proceden de empresas privadas y no del sector público. Además, dentro del ámbito privado hay diez empresas que dominan las patentes, incluido el gigante suizo Nestlé, con 744. En relación con esto, Suiza ocupa el primer lugar en la lista de patentes por países, y Nestlé representa más de la mitad del total de patentes en Suiza.
Tras Nestlé se sitúan la francesa Roquette Frères y la holandesa DSM-Firmenich, que fabrican piensos y suplementos para animales considerados de granja, entre otras actividades relacionadas con la alimentación humana.
Alemania
Otro estudio reciente de GFI y Systemiq ha concluido que las proteínas alternativas tienen un enorme potencial económico en Alemania. El sector podría contribuir a la creación de hasta 250000 puestos de trabajo en el país con un adecuado apoyo institucional, en el que se incluyen autorizaciones para el uso de nuevas tecnologías e ingredientes. El Gobierno tendría que invertir unos 260 millones de euros al año para favorecer la investigación y el desarrollo de infraestructuras para convertir a Alemania en «líder mundial en diversificación de proteínas».
Entre los 250000 puestos de trabajo que se crearían, unos 35000 estarían relacionados con la producción, 70000 con la fabricación de equipos de procesado de alimentos y unos 55000 con la maquinaria especializada. Otros 40000 empleos podrían crearse a lo largo de la cadena de suministro, incluida la agricultura.
El mercado, además, podría apoyarse tanto en la expansión nacional como en las exportaciones. El país está «en una posición única para convertirse en piedra angular del sector internacional de las proteínas alternativas», según el informe. También podría posicionarse como fabricante y exportador de maquinaria especializada para el sector, como extrusoras y fermentadores.
Sin embargo, el informe señala que Alemania invierte poco en las proteínas alternativas y el sector se enfrenta a obstáculos que podrían frenar su crecimiento y competitividad a nivel mundial, como la falta de apoyo a las empresas alemanas. La poca inversión también mantiene altos los costes de producción. En un escenario como este y sin cambios, el mercado nacional de las proteínas alternativas podría crecer hasta los 8000 millones de euros en 2045.
Desde Systemiq, Sophie Hermann señala que «a lo largo de los próximos cinco años, la evolución de la normativa, las inversiones públicas y privadas y la tecnología desempeñarán un papel fundamental en la configuración de la trayectoria del mercado«. El desarrollo del sector garantizaría «puestos de trabajo, crecimiento económico, sostenibilidad y seguridad alimentaria».
El informe destaca que la inversión y el apoyo institucional al sector estaría en consonancia con las prioridades políticas de Alemania, como cumplir sus compromisos medioambientales, recuperar la posición del país como líder en innovación y mejorar la seguridad alimentaria. También ayudaría a abordar problemas de salud pública que generan importantes costes sanitarios.
Si Alemania aprovechara todo su potencial, podría reducir las emisiones equivalentes a la retirada de entre uno y 1’8 millones de coches de la circulación. También podría ahorrar entre 1’2 y dos millones de hectáreas de tierra y reducir el consumo de agua dulce en lo equivalente al uso de 420000 hogares anualmente.


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