Las uñas son una parte esencial para la salud de los gatos
La ciudad de Downers Grove (Illinois, Estados Unidos) ha aprobado una nueva ordenanza por la que prohíbe la desungulación (intervención quirúrgica para la extracción de las uñas) en gatos, una práctica cruel e innecesaria cuya eliminación supone un avance en materia de bienestar animal.
Las consecuencias de la desungulación en los gatos pueden ser muy graves: dolor crónico, lesiones nerviosas, problemas de movilidad, cambios de comportamiento motivados por el estrés o problemas para el uso del arenero son algunas de ellas.
Esta intervención no consiste en un simple corte de uñas, sino en la amputación completa de la primera articulación de cada dedo de un felino. Con ello se logra que las uñas no vuelvan a crecer.
Sin embargo, las uñas de los gatos son una parte esencial en su salud. Su extracción únicamente se justifica por cuestiones clínicas y en muy contadas excepciones. Se estima que un 70% de los veterinarios estadounidenses se oponen a la desungulación por motivos estéticos o por comodidad del tutor del animal.
Esta práctica también ha sido prohibida en otros puntos del país, como Massachusetts, Nueva York, Maryland, Virginia o Washington pero los animalistas piden su prohibición a nivel nacional.
Como alternativa ética a la desungulación, expertos en comportamiento felino insisten en proporcionar a los gatos rascadores que evitan que rasquen muebles, cortinas u otros tejidos, así como los cuidados adecuados para satisfacer sus necesidades y prevenir situaciones de estrés y cambios de comportamiento no deseados.


Deja un comentario