16 de los animales eran híbridos con gatos domésticos, por los que llegan a pagarse hasta 18000 euros
La Guardia Civil ha detenido a dos personas de origen ruso en Manacor (Mallorca) e investiga a una tercera de nacionalidad israelí por venta ilegal de felinos exóticos a través de Internet y a nivel internacional. Se les imputan presuntos delitos contra la fauna, de contrabando, organización criminal y falsedad documental. Los agentes han recuperado a un caracal, dos servales y otros 16 felinos híbridos, así como más de 40 documentos falsos y una gran cantidad de material informático.
La investigación, bautizada como Operación Kotach, comenzó en marzo de 2024, cuando los agentes fueron informados sobre una pareja de ciudadanos rusos que se habían asentado en la localidad mallorquina de Arinay, en una propiedad en la que mantenían servales, caracales e híbridos con gatos domésticos.
Los animales han sido trasladados temporalmente al Safari Zoo de Son Servera, pero serán reubicados en el centro AAP Primadomus (Alicante).
Los agentes descubrieron una amplia actividad en redes sociales, en las que participaban personas de distintos continentes, con una alta demanda de felinos exóticos, dentro de una trama internacional de tráfico ilegal de especies protegidas entre las que se incluían tigres blancos, leopardos negros, pumas, panteras nebulosas, linces boreales o hienas.
La mayoría de los animales con los que se comercializaba procedían de Rusia, Bielorrusia y Ucrania, y eran introducidos ilegalmente en la Unión Europea a través de Polonia. Desde allí se falseaba la documentación para ser distribuidos a otros países.
El peligro de la hibridación
En la trama participaban criadores, transportistas y veterinarios. Los criadores han conseguido hibridar felinos salvajes con gatos domésticos, a pesar de los problemas de esterilidad y viabilidad que esto puede suponer para las crías y la alta tasa de partos prematuros. Con ello se consiguen felinos de apariencia exótica con un carácter salvaje menos acentuado. Los gatos domésticos son presas tanto para caracales como para servales, y en estos intentos de hibridarlos pueden llegar a matarlos o herirlos de gravedad. Un caracal o un serval pueden venderse por algo más de 8000 euros, mientras que un híbrido de primera generación puede alanzar los 18000 euros.
Por su parte, una pantera nebulosa dentro de esta trama era ofrecida por 60000 euros.
En países como Rusia y Ucrania se han extendido los intentos de convertir a felinos exóticos en animales de compañía, una tendencia que imitan personas adineradas de otros países, que en muchos casos acaban deshaciéndose de los animales, salvajes por naturaleza y con necesidades que no pueden satisfacerse en ámbitos domésticos.
Fuente: EFE Verde.


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