El informe aludía a una transición alimentaria plant-based como solución a la crisis climática
En 2019, un informe de la Comisión EAT-Lancet concluyó que una alimentación basada en vegetales nutritivos y sostenibles y con una menor presencia de productos cárnicos era clave en la transición alimentaria y en la lucha contra la crisis climática y el hambre. El estudio recibió una fuerte reacción tras la que estuvo la industria cárnica, según un documento que acaba de filtrarse en el sitio web DeSmog.
El rechazo al informe de la Comisión se materializó en considerables comentarios negativos, muchos de los cuales incluían desinformación, teorías conspirativas y ataques personales. La filtración revela que la empresa de relaciones públicas Red Flag desempeñó un papel importante en esta oposición al estudio, persuadiendo a periodistas, colectivos y personas influyentes de que hablaran negativamente del informe, con comentarios como «radical», «fuera de lugar» o «hipócrita».
Red Flag habría actuado en nombre de la Animal Agriculture Alliance (AAA), organización estadounidense que protege los intereses de la industria ganadera y que cuenta entre sus miembros con representantes de las mayores empresas cárnicas del mundo, como Cargill o Smithfield Foods.
Desde 2019, otros estudios han reafirmado lo que la Comisión EAT-Lancet confirmó: que el actual sistema alimentario basado en productos procedentes de la ganadería es insostenible y poco saludable, y que un cambio hacia la proteína vegetal tendrá mayores beneficios a largo plazo tanto para la salud humana como para la animal y planetaria.
Está previsto que a finales de este 2025 se publique un nuevo informe de la Comisión
Fuente: Plant Based News.


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