Interpalm presenta este producto como respetuoso con el bienestar animal y omite cualquier referencia a la alimentación forzada
La organización Igualdad Animal ha presentado una denuncia ante el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 contra Interpalm, la interprofesional de palmípedas grasas, por prácticas desleales en su publicidad de foie gras. Igualdad Animal también ha pedido que se inicie un expediente sancionador, que cese esta conducta y una rectificación pública.
La denuncia se basa en el ocultamiento de información esencial sobre el proceso de producción del foie gras, que lleva a la difusión de una imagen engañosa sobre la vida de las aves sometidas a la alimentación forzada, presentando incluso un supuesto compromiso con el bienestar animal. Esto vulnera los derechos de los consumidores y distorsiona sus decisiones de compra, que «no son libres, ya que están condicionadas por la información falsa o sesgada proporcionada por Interpalm, lo que también perjudica a otros competidores en el mercado que ofrecen alternativas respetuosas con el bienestar animal», explica Anna Mulá, gerente de incidencia legislativa de Igualdad Animal.
La organización considera que esta infracción es muy grave, y por tanto sancionable con hasta 100000 euros o más, en función del beneficio ilícito obtenido.
La denuncia destaca la importancia que los consumidores otorgan al bienestar animal, en base a estudios al respecto, y exige mayor transparencia en la industria. También pone de manifiesto la necesidad de ampliar los controles sobre las prácticas engañosas en torno al bienestar animal. Esta característica es inexistente en la industria del foie gras, que se basa en la sobrealimentación de aves como patos y ocas para agrandar sus hígados hasta el punto de enfermar. Estos animales son alimentados forzosamente a través de un tubo de 30 centímetros en su esófago varias veces al día. Así, su hígado engorda debido a la acumulación de grasa. En España, un millón de patos y ocas son sometidos a este proceso, mientras que la mayoría de los países europeos lo han prohibido.


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