El animal vivió con su hermana hasta la muerte de esta en 2024
Félix, un oso pardo que ha pasado los últimos 34 años encerrado en un recinto anexo a un restaurante en Kočevje (Eslovenia), ha sido trasladado a un santuario de animales, gracias a la intervención de la organización internacional Four Paws. El animal ha vivido encerrado prácticamente toda su vida junto a su hermana Mascha, como atractivo para los clientes del establecimiento. Mascha murió a principios de 2024, antes de ser rescatada.
La muerte de Mascha evidenció la urgencia de actuar para salvar a Félix y evitar que sufriera el mismo destino. Unas 100000 personas firmaron para apoyar el rescate del oso y el propietario cedió a entregarlo. El rescate se produjo finalmente el pasado 8 de mayo. En él ha colaborado un equipo de profesionales que han supervisado el estado del animal, de edad avanzada.
Eslovenia cuenta con una amplia población de osos, que se han visto afectados durante décadas por capturas, ya sea para su cautividad en propiedades privadas, por sus pieles o por su carne. Actualmente, esto es ilegal en territorio esloveno, pero algunos osos capturados antes de la norma permanecen cautivos.
En varios países europeos, hasta hace pocos años era común encontrar osos en restaurantes, sometidos a una vida de privaciones, monotonía, sufrimiento, falta de atención veterinaria, aislamiento, exposición al público y encierro en jaulas en las que no pueden moverse libremente ni rodearse de su ambiente natural, sin ningún tipo de estímulo. El caso de Félix recuerda la urgencia de poner fin a la tenencia de estos animales salvajes.
Los osos que han vivido esta triste realidad sufren consecuencias físicas y psicológicas de por vida, incluyendo estereotipias y patologías de gravedad. En el caso de Félix, se han notificado enfermedades articulares degenerativas, rigidez en las piernas traseras, problemas de visión y afecciones dentales graves que requerirán tratamiento.
Four Paws ha contabilizado algunos de los osos que todavía se mantienen en restaurantes eslovenos. Es el caso de una osa llamada Mici, que ha pasado 20 años en un recinto junto a un restaurante de Žirovnica, donde vivió con su hermano hasta la muerte de este. Por otro lado, el oso Tim permanece en un recinto privado sin atención veterinaria. La organización señala que ambos deben ser urgentemente trasladados a un lugar seguro donde reciban los cuidados que necesitan.
Los hermanos de Mici y Félix murieron antes de ser rescatados, así como el oso Mitko, que permaneció en una jaula de hormigón en condiciones insalubres en un restaurante del monte Nanos hasta su muerte en 2024, tras 30 años de encierro y solo unos días antes de una inspección que podría haber cambiado su destino.
El traslado de Félix a su nuevo hogar tuvo una duración de ocho horas hasta el Santuario Arbesbach, en la Baja Austria. El refugio cuenta con una superficie total de 14000 metros cuadrados y un recinto exterior de 1600 metros cuadrados especialmente diseñado para osos mayores. Allí estos animales gozan de un entorno más similar a su hábitat, con vegetación y un estanque, mientras se les mantiene en condiciones adecuadas a sus necesidades.
El oso pasó por una primera fase de cuarentena en una zona más pequeña. Allí llevó a cabo acciones tan normales para su especie como cavar un hoyo o construir una cama de paja, por primera vez en su vida.


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