Un informe de Compassion in World Farming alerta de las consecuencias de la acuicultura de especies carnívoras
Compassion in World Farming (CIWF) acaba de lanzar la campaña internacional «Keep Them Wild«, contra la cría de pulpos. La organización lanzó la iniciativa el pasado 8 de octubre, con motivo del Día Mundial del Pulpo, para hacer un llamamiento a los responsables políticos a apoyar la prohibición de las granjas de pulpos y a detener la expansión de la acuicultura de especies carnívoras, que amenaza a los animales, los ecosistemas y la seguridad alimentaria en todo el mundo.
La campaña cuenta con el respaldo de más de 120 organizaciones, miembros del Parlamento Europeo y científicos, e insta a los gobiernos a tomar medidas contra la cría de especies carnívoras y sintientes, como los pulpos.
Además, CIWF ha publicado un informe titulado «La creciente amenaza de la acuicultura de especies carnívoras«, en el que expone las devastadoras consecuencias ambientales, éticas y económicas de la cría de pulpos y de la expansión generalizada de este tipo de acuicultura.
El informe advierte de que la primera granja comercial de pulpos del mundo, planteada por la empresa española Nueva Pescanova, podría necesitar hasta 28000 toneladas de peces salvajes (2000 millones de individuos) para alimentar a un millón de pulpos solo en su primer año de funcionamiento, pero apenas produciría 3000 toneladas de carne de pulpo. Para 2040, la granja de pulpos consumiría hasta 90700 toneladas de peces salvajes, lo que equivale a unos 7000 millones de individuos.
Aunque a menudo se vende como una solución sostenible para satisfacer la demanda de productos procedentes del mar, la acuicultura de especies carnívoras, que depende de peces capturados en estado salvaje para alimentar a los animales en cautividad, agrava la presión sobre unos ecosistemas marinos ya sobreexplotados.
Desde 1985, Europa ha incorporado 78 nuevas especies al negocio de la cría. El 70% de estas necesitan alimentarse de piensos de origen animal. Se prevé que la acuicultura de especies carnívoras crezca aún más en la Unión Europea, concretamente un 30% para 2040, lo que aumentará en un 70% la demanda de peces salvajes, hasta alcanzar los 2’5 millones de toneladas (192000 millones de individuos).
Además, estos peces que alimentan a las especies en cautividad se obtienen de la pesca en África Occidental, Sudamérica y el sudeste asiático, lo que amenaza la seguridad alimentaria y los medios de vida locales. La expansión de la cría de pulpos «disminuiría los recursos pesqueros y pondría en situación de riesgo las comunidades costeras del Sur Global para incrementar los beneficios privados y los mercados de lujo, en lugar de servir a las personas que más lo necesitan», manifiesta la doctora Elena Lara, asesora sénior de Ciencia y Política de Compassion in World Farming.
Junto con el informe, CIWF ha publicado unas imágenes grabadas de forma encubierta que muestran el método de sacrificio propuesto por la granja planteada por Nueva Pescanova en Gran Canaria. Los pulpos, en este caso capturados en estado salvaje, son sumergidos en agua con hielo y pueden tardar hasta diez minutos en morir, un método que les causa sufrimiento y angustia. «No es posible sacrificar a los pulpos de granja de forma ética. Debemos actuar ahora para mantener a los pulpos en libertad, proteger nuestros océanos y la seguridad alimentaria», apunta Lara.
España en el escenario de la acuicultura de especies carnívoras
España no solo es el escenario propuesto por la empresa Nueva Pescanova para la primera granja de pulpos del mundo, sino que la acuicultura que ya se desarrolla en nuestro país es responsable de que este sea uno de los mayores importadores de harina y aceite de pescado de Europa.
La red de abastecimiento de peces a nuestro país es, además, la más amplia de Europa, con 26 países en el año 2020. Las importaciones, antes dominadas por Perú, se han desplazados hasta orígenes más inestables, como Mauritania y Sudáfrica.
Se estima que en 2040, España será el tercer mayor productor de peces carnívoros de Europa.
Otros países de nuestro entorno que contribuyen a este problema son Noruega, el principal producto acuícola; Reino Unido, Alemania y Dinamarca, que junto con Países Bajos, también se encuentran entre los principales exportadores de harina y aceite de pescado.
CIWF pide a los representantes políticos que se comprometan para impedir la apertura de granjas de pulpos, e insta a los eurodiputados españoles a apoyar la prohibición de la cría de estos animales y a frenar la expansión insostenible de la acuicultura de especies carnívoras.
Acción local
El pasado fin de semana, promotoras de la campaña de CIWF recorrieron Las Palmas de Gran Canaria con una acción informativa para sensibilizar a la población y recoger firmas para detener la construcción de la granja de Nueva Pescanova.
«Es incongruente que tengamos zonas protegidas como la Barra de las Canteras y ahora vayan a construir una granja de pulpos cerca», comentaba una residente que firmó la petición. «Eso va a acabar con la fauna marina que tenemos en Las Palmas».
Animales solitarios e inteligentes
Los pulpos son animales solitarios por naturaleza y muy inteligentes. Los hallazgos sobre su comportamiento y su complejo sistema nervioso han sido sorprendentes. El último descubrimiento se ha publicado recientemente en un estudio de la revista Scientific Reports, y revela que cada uno de sus tentáculos tiene una función preferente, aunque pueden usar cualquiera de ellos para realizar tareas como desplazarse, arrastrarse, cazar o escapar.
Así, utilizan más a menudo los tentáculos delanteros para explorar y los traseros para desplazarse, rodar o elevarse.
También estudiaron qué combinación de movimientos distintos de los tentáculos tenía lugar durante una acción y qué combinación de movimientos se producía para realizar cada acción de un brazo.
Todos los pulpos podían deformar los ocho tentáculos de cuatro formas distintas y realizar todas las acciones con cada brazo, pero los cuatro delanteros se empleaban con mucha más frecuencia que los traseros (64% frente a 36%).
Durante la investigación, se observaron 25 individuos en su hábitat natural en cinco zonas del Caribe y uno en España, con fondos marinos diversos, lisos o arenosos y complejos arrecifes de coral. Los investigadores buscaban un estudio detallado sobre los comportamientos de estos animales, como la búsqueda de alimento o la locomoción, tras haberlos analizado previamente en cautividad.
Los autores del estudio catalogaron hasta doce tipos de movimientos de los tentáculos, estructuras complejas formadas por cuatro grupos musculares separados (transversal, longitudinal, oblicuo y circular) alrededor del nervio central, lo que les aporta una gran flexibilidad.
La flexibilidad y la agilidad de los brazos de los pulpos ha llamado incluso la atención de los investigadores en robótica, que buscan aplicar principios similares a los del movimiento de estos octópodos.
Cada tentáculo cuenta con alrededor de un centenar de ventosas que contienen órganos muy sensibles, y «son el equivalente a la nariz, los labios y la lengua humanos, todo en uno», explica el investigador Roger Hanlon.


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