Estos utensilios de pesca afectan indiscriminadamente a numerosas especies que son consideradas «residuos»
California acaba de promulgar su ley AB 1056, por la que queda eliminado oficialmente el uso de redes de enmalle fijas en la costa sur del estado. Este tipo de redes, que pueden alcanzar más de un metro y medio de longitud, se cuelgan de forma vertical y quedan ancladas en el fondo marino, para que los peces queden atrapados por la cabeza. Al intentar escapar, quedan bloqueados por las branquias.
Las redes de enmalle no solo acaban con la vida de los peces que se comercializan como alimento, sino también con la de individuos de otras especies que quedan atrapados.
Las organizaciones en defensa de los animales y los océanos han aplaudido la ley como un punto de inflexión en la conservación de estos ecosistemas y sus especies.
«Los ecosistemas submarinos de California, con su gran biodiversidad, son mundialmente conocidos y debemos poner de nuestra parte para que sigan siéndolo», ha señalado el asambleísta demócrata Steve Bennett.
Las redes de enmalle fijas ya estaban prohibidas en otras zonas de California. Más de la mitad de los peces que se capturan en ellas se lanzan por la borda como «residuo», en un lugar donde habitan más de 11000 especies distintas.
Sin embargo, la prohibición no será inmediata. Por ahora, los permisos serán intransferibles a partir de 2027, pero seguirá permitida una única transferencia familiar. Después de eso, las autorizaciones se eliminarán de manera definitiva.
Otras leyes animalistas
El estado de California ha aprobado recientemente otra medida en favor de los animales. Como otras regiones estadounidenses, California ha prohibido la desungulación en gatos, salvo casos médicos. El estado se une, así, a Nueva York, Maryland, Virginia y Washington D. C.
La desungulación consiste en la extirpación de las uñas de un animal, habitualmente en felinos. Se trata de una intervención invasiva, peligrosa y relacionada con problemas de salud crónicos y dolorosos durante toda la vida, que afecta a los huesos y tendones. Solo una fractura, una articulación dañada u otras afecciones justifican esta práctica, si bien en la mayoría de los casos se realiza para evitar arañazos a personas u objetos. Acabar con esto último es, precisamente, el objetivo de la normativa californiana.
Se estima que hasta el 25% de los gatos domésticos en Estados Unidos y Canadá sufren a este procedimiento. Este dato ha llevado a organizaciones en defensa de los animales como PETA a impulsar campañas de concienciación al respecto. Desde PETA, recuerdan que arañar es «natural, saludable y necesario» para los gatos, y que ello es parte de su comportamiento, ejercicio, juego y estiramientos diarios.
Ahora el próximo proyecto del estado en relación con los animales es acabar con la venta ilegal de animales procedentes de otros territorios, después de la prohibición de su venta en tiendas en 2019.


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