Los renos de Papá Noel son mágicos. Tiran de su trineo en Nochebuena para el reparto de los regalos a los niños y niñas. Los renos de las cabalgatas que vemos estos días en las calles de distintas ciudades españolas no lo son. Son animales reales que sienten y sufren. Y que deberían estar apaciblemente en los gélidos bosques boreales del hemisferio norte, su hábitat natural, a temperaturas bajísimas que por mucho frío que haga este diciembre, no alcanzaremos en territorio español. Bosques boreales que también son silenciosos y oscuros, a diferencia del ruido y la iluminación constante de eventos como las cabalgatas navideñas.
No ver que esto es maltrato animal es fruto del sistema especista que cosifica y domina a los otros animales. Un sistema de creencias que hace que nos quedemos con el «a los niños les encanta», «solo es un rato» o «tienen agua y comida».
Pues sí, a los niños les encanta ver renos. Igual que les encanta ver animales en el zoo y en el circo. Eso, sin duda, es así porque nadie les ha explicado que lo que están viendo son animales sufriendo. Mucho menos les han contado que la satisfacción humana no justifica el maltrato a otros seres sintientes. Lo que sí les han dicho es que hay unos renos que se dedican a servir a un señor vestido de rojo que trae regalos a los niños y niñas la noche del 24 de diciembre. Un relato que no solo es una fantasía alejada de la realidad de los animales, sino que una vez más, es una muestra de la educación especista a la que nos enfrentamos desde la infancia. Después nos convertimos en adultos que justificamos el uso de renos en las cabalgatas porque «a los niños les encanta».

Y no. No es «solo un rato». Los animales utilizados en cabalgatas van de evento en evento, en Navidad y en otras fechas a lo largo del año. No es solo un rato. Es toda una vida de explotación con ánimo de lucro por parte de las empresas que los explotan, por mucho que les proporcionen agua y comida. Pero estamos tan alejados de los otros animales que nos parece que con que coman y beban todos los días sus necesidades quedan cubiertas y su felicidad es plena.
¿Somos una especie tan creativa?
El ser humano es esa especie que ha inventado Internet, los teléfonos móviles, la televisión o los aviones. Pero en pleno 2025 le sigue pareciendo buena idea utilizar animales reales como entretenimiento. Una especie tan inteligente y creativa debería buscar alternativas. Al fin y al cabo, los renos de Papá Noel no son renos corrientes. Son mágicos. ¿Qué necesidad hay de utilizar animales reales a los que se impide comportarse de manera natural y se les somete a un estrés inimaginable?
Este 2025, el uso de renos en cabalgatas ha sido especialmente polémico en El Escorial, donde no es la primera vez que el Ayuntamiento organiza eventos de este tipo ni la primera vez que se denuncia. Pero el municipio madrileño no es el único en el punto de mira. La activista Amanda Romero ha abierto una petición en Change.org en rechazo al uso de animales en cabalgatas, en la que recopila una serie de localidades en la que han tenido lugar o están previstas cabalgatas con renos, camellos, caballos u otras especies. La petición ya supera las 28000 firmas.
Los renos en su hábitat, por favor y gracias.


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