El lobby cinegético ha logrado la exclusión de los canes utilizados para la caza
La Unión Europea daba, a finales de 2025, un paso importante para la mejora de la protección de los perros y gatos. Lo hacía tras la aprobación de su nueva regulación al respecto. Lo más destacado de la norma, el refuerzo de la lucha contra el comercio y la cría ilegal de estos animales. La parte negativa es la exclusión de los perros utilizados para la caza y otras actividades de la norma.
La nueva legislación introduce estándares mínimos más estrictos para los criadores de perros y gatos y exige sistemas de trazabilidad completos. Todos los perros y gatos con los que se comercialice deberán estar registrados de manera oficial, tras haceres obligatoria la identificación y registro. Esto dificulta su actuación a los criadores ilegales.
También se busca frenar prácticas abusivas en los criaderos y terminar con los no regulados o los macro criaderos de cachorros. Eso sí, «la eficacia de esta medida podría verse limitada, ya que solo los criaderos grandes –más de cinco camadas anuales– quedarán sujetos al régimen de autorización», advierten desde la organización FAADA.
Rasgos extremos
Por otro lado, la nueva regulación prohíbe la reproducción y exhibición de animales de rasgos extremos, como caras aplanadas, ojos saltones o pliegues excesivos fruto de la selección genética. Esta medida busca reducir el sufrimiento de los animales que se crían a propósito con estas características.
Exclusiones
Uno de los aspectos más preocupantes de la norma es la cantidad de animales que quedan fuera. Como en España, el lobby cinegético ha logrado excluir a los perros usados para la caza caza de la normativa europea. Lo mismo sucede con los perros utilizados en la actividad ganadera o los perros y gatos en explotaciones agrarias.
Eurogroup for Animals lamenta que 18 millones de gatos y dos millones de perros quedarán sin la protección adecuada en toda la Unión Europea.


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