El evento no ha servido productos cárnicos en los últimos diez años
El festival de música Shambala, que se celebra cada verano en Northamptonshire (Reino Unido), plantea vender carne de ciervo junto con su habitual oferta de comida vegetariana en su próxima edición. El evento ha destacado hasta ahora por su enfoque en la sostenibilidad, ya que se ha declarado libre de plásticos de un solo uso y de carne. Además, opera con energía cien por cien renovable. Pero sus organizadores han dejado de lado los motivos éticos y consideran que comenzar a servir carne de ciervo es una forma de abordar la supuesta sobrepoblación de estos animales y «proteger la biodiversidad«.
El festival ha impulsado una votación para que los propios fans decidan si quieren carne de ciervo o no. La medida ya ha recibido numerosas críticas a través de las redes sociales. Y es que Shambala ha excluido la carne de su oferta de comida en los últimos diez años. Algunos seguidores han mencionado sentirse decepcionados, mientras que otros señalan que venderán sus entradas si se vende carne de ciervo.
El evento tiene una duración de cuatro días. Desde 2016, sus organizadores han informado de que solo el 6% de sus emisiones proceden de la comida, en comparación con el 21% de media de los festivales de música.
Otras opciones
Además de la oferta de carne de ciervo, se barajan otras opciones como la posibilidad de donar un porcentaje de los beneficios a iniciativas de protección de la biodiversidad, u organizar charlas o talleres sobre el tema en el marco del propio festival.
Según los organizadores del Shambala, «alrededor de un tercio de nuestro público es vegetariano o vegano«. Asimismo, reconocen que «para muchos miembros de nuestra comunidad, la ética de elegir un estilo de vida sin carne va mucho más allá de las consideraciones medioambientales«; y destacan la importancia que los asistentes dan a que el cien por cien de la oferta sea vegetariana.
El aumento de la población de ciervos en Reino Unido obedece a factores como la eliminación de los depredadores naturales, la destrucción del hábitat y la acción humana. Por ejemplo, Reino Unido cuenta hoy con más de 52000 muntíacos, cérvido procedente de China que se introdujo en el siglo XX. Pero se estima que el número total de ciervos ronda los dos millones en el país.
El rewilding o la renaturalización se plantean como soluciones viables y alternativas a la caza, que ya ha demostrado su ineficacia. Los ciervos no necesitan cazadores para regular sus poblaciones, sino depredadores naturales.
Fuente: Plant Based News.


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