Medidas como el aumento de las áreas protegidas resultan insuficientes ante el descenso de las poblaciones
Las especies migratorias continúan su declive a pesar de medidas como el aumento de las áreas protegidas para su conservación. En tan solo dos años, un 2% más de estas especies se han catalogado como «en peligro de extinción«, pasando del 22% al 24%. Si se tienen en cuenta otras categorías de declive, el aumento ha sido del 5% (del 44% al 49%).
Esta es la principal conclusión de la actualización provisional del informe Estado de las Especies Migratorias del Mundo, publicado por primera vez en 2024.
Miles de millones de animales silvestres acuáticos y terrestres migran por tierra, ríos, océanos y cielos. Todos ellos son esenciales para el buen funcionamiento de los ecosistemas. También son vitales para la polinización de las plantas, el transporte de nutrientes o el almacenamiento de carbono.
Su supervivencia depende acciones coordinadas a lo largo de toda la extensión de las rutas migratorias, que pueden traspasar muchas fronteras nacionales, y a veces continentes.
Especies con mayor riesgo
El informe incluye un listado de especies con mayor riesgo de extinción. Entre ellas se encuentran:
- 28 mamíferos terrestres.
- 23 mamíferos acuáticos.
- 103 aves.
- Ocho reptiles.
- 26 peces.
El informe analiza cambios significativos en el estado de conservación de las especies migratorias y destaca algunas tendencias emergentes en cuanto a las poblaciones reportadas o a los cambios en el riesgo de extinción documentados en la literatura científica.
Aspectos preocupantes
Estos son algunos de los aspectos más preocupantes del informe:
- Hasta 26 especies han pasado a categorías de mayor riesgo de extinción, la mayoría aves migratorias.
- La proporción total de especies con poblaciones en declive muestra una tendencia negativa en general.
- El 47% de la superficie que ocupan las áreas clave para la biodiversidad no cuenta con ninguna protección formal, si bien el porcentaje ha disminuido frente al 51% de 2024. Esto, sin embargo, no ha conducido al freno del declive de las especies.
- La pérdida y la fragmentación del hábitat se encuentran entre las principales amenazas.
- Aunque algunas especies responden a las acciones de conservación implantadas, muchas siguen enfrentando presiones crecientes a lo largo de sus rutas migratorias.
Como puntos positivos, siete especies han mejorado su situación. Entre ellas se encuentran el antílope saiga, el órix cimitarra y la foca monje del Mediterráneo.
También se ha avanzado en la identificación de áreas clave para las tortugas marinas, así como en el conocimiento sobre los hábitats y rutas migratorias de tiburones, rayas y mamíferos marinos. Asimismo, se han producido progresos en el mapeo de las rutas migratorias y en la protección de áreas importantes para las migraciones y la recuperación de algunas especies.
Prohibir la caza y eliminar obstáculos
Los científicos reclaman a los países que comparten el área de distribución de las especies en peligro que les proporcionen una protección estricta, con medidas como la prohibición de la caza y las capturas, la restauración de hábitats clave y la eliminación de obstáculos a las migraciones.
Fuente: EFE Verde.


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