Las imágenes corresponden a una matanza que tuvo lugar en marzo de 2025, de la que fueron víctimas más de 200 cérvidos, algunos murieron por el estrés
La organización Igualdad Animal ha publicado, por primera vez en España, imágenes tomadas en un matadero de ciervos autorizado. Los documentos se obtuvieron el 5 de marzo de 2025. Más de 200 animales fueron víctimas de la matanza en el matadero Vicente de Lucas (Segovia). Igualdad Animal denuncia fallos en el aturdimiento, tras comprobar que algunos animales estaban conscientes mientras se desangraban o incluso tras ser colgados, y exige responsabilidades legales.
Previamente a la matanza, los ciervos se capturaron en el Monte de El Pardo, una reserva natural protegida a las afueras de Madrid. Antes del traslado al matadero segoviano, fueron sometidos a manipulación y extracción de sus cuernos. En estos momentos, también se registraron muertes. El proceso presenta, según se observa en las imágenes, manejo en condiciones de alto estrés y en grupo, lo que dificulta el aturdimiento individual y provoca heridas graves sin pérdida de consciencia inmediata.
Los ciervos son animales salvajes, muy nerviosos y asustadizos por su carácter de presa, que no están acostumbrados al contacto humano ni a entornos de confinamiento. El estrés extremo que pueden llegar a padecer en estas situaciones pude provocarles incluso la muerte durante procesos de manejo, transporte o matanza.
Respuestas de huida
El el vídeo, puede verse a los ciervos intentando huir mientras un trabajador golpea el suelo con un bastón y utiliza una bolsa de plástico para forzarlos a avanzar hacia la zona de matanza. Según explica Igualdad Animal, los ciervos pueden detectar la presencia humana y ajustar su comportamiento en función del nivel de amenaza que perciben. «Factores como la presencia de humanos de pie, como en este caso, intensifican significativamente las respuestas de huida», señalan.
Antes del comienzo de la matanza, se detectaron cinco animales muertos en las instalaciones del matadero, probablemente por aplastamientos o infartos.
Signos de vida
Tras el aturdimiento en el matadero, varios ciervos todavía muestran signos de vida, como movimientos de las extremidades, la cabeza o la cola. Esto indica que la insensibilización no fue efectiva o no se mantuvo hasta la muerte del animal, como exige la normativa europea. Algunos ciervos aparecen colgados de una sola extremidad mientras todavía presentan muestras de consciencia, lo que aumenta el sufrimiento.
Igualdad Animal ha presentado una denuncia y ha exigido tanto al Gobierno de España como a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) una investigación pública.
La organización recalca que las imágenes documentadas en este matadero coinciden con otros hallazgos en granjas y mataderos de cerdos, vacas o pollos del Estado español, «lo que evidencia deficiencias estructurales en los sistemas de control y supervisión», manifiestan.
La Junta cambia su posicionamiento público
Tras la difusión de las imágenes, Igualdad Animal ha acusado a la Junta de Castilla y León de ocultar irregularidades.
En diciembre de 2025, la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad comunicó que se habían realizado controles adicionales sobre el matadero y se habían implantado medidas coercitivas, «lo que implica el reconocimiento de incumplimientos», señala Igualdad Animal. También se iniciaron actuaciones administrativas para la incoación de un expediente sancionador. Pero tras la publicación de las imágenes en prensa, la Consejería se ha limitado a afirmar que el matadero contaba con autorización administrativa, documentación sanitaria y supervisión veterinaria oficial.
«La denuncia nunca cuestionó la autorización del matadero ni la documentación sanitaria de los animales, sino la existencia de infracciones graves en el manejo, el aturdimiento y la matanza de los ciervos», aclara la organización en defensa de los animales. «La autorización del matadero no exime del cumplimiento de la normativa de bienestar animal ni de la obligación de incoar un expediente sancionador ante indicios de infracción», agrega.
Para Igualdad Animal, el caso supone «un fallo en la aplicación efectiva y en la supervisión real de la normativa».
Sistema de videovigilancia
Igualdad Animal se pregunta «cómo pudieron ocurrir estos hechos en un matadero autorizado, que falló en la supervisión, qué recogen las grabaciones obligatorias y por qué no se detectaron antes estas irregularidades». Desde 2022, los mataderos están obligados a disponer de sistemas de videovigilancia. La organización reclama transparencia sobre el funcionamiento real de estos sistemas y sobre las grabaciones correspondientes a los hechos denunciados, así como una revisión del sistema de control oficial en los mataderos para garantizar la detección efectiva de incumplimientos.
Por último, la entidad pide el acceso a la información sobre las actuaciones de control realizadas, incluidos los informes veterinarios, las actas de inspección y los resultados de las medidas correctivas aplicadas.


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