El Juzgado archivó el caso tras la primera denuncia, pero la Audiencia Provincial de Murcia optó por seguir con el proceso
El 24 de enero es la fecha en la que tendrá lugar el juicio a los dueños de la granja de Murcia grabada por el programa Salvados e Igualdad Animal en 2018, que dio pie a un debate en la sociedad y en los medios de comunicación sobre el trato a los animales en la industria ganadera. Tras la emisión del programa, también quedó en entredicho la imagen de El Pozo, empresa a la que suministraba la granja.
Igualdad Animal, que se presenta como acusación popular, acusa a los responsables de la granja porcina Hermanos Carrasco de hasta 14 delitos de maltrato animal, y reclama para ellos una pena de tres años de prisión, el máximo provisto por la ley, y doce años de prohibición para la tenencia de animales. El caso recae en el Juzgado de los Penal número 1 de Lorca.
El fiscal acusa a los hermanos Carrasco de un delito continuado de maltrato animal, y pide 18 mese de prisión para ellos, así como la prohibición de la tenencia de animales durante cuatro años.
Igualdad Animal interpuso una denuncia contra la granja tras la emisión del programa, pero el Juzgado de Primera Instancia archivó el caso. La organización recurrió y la Audiencia Provincial de Murcia decidió que los dueños de la granja serían juzgados.
Las grabaciones obtenidas durante la investigación que todo el país pudo ver a través de la televisión servirán como pruebas documentales. En el juicio también participarán integrantes del equipo televisivo que grabó el programa y Javier Moreno, miembro de Igualdad Animal que los acompañó. Además, estarán presentes inspectores veterinarios y técnicos de la Consejería de Ganadería que acudieron a la granja después de emitirse el programa, así como peritos veterinarios que han emitido dictámenes sobre el estado de los animales.
Las imágenes grabadas mostraron cerdos con hernias y tumores tan grandes que les impedían la movilidad, animales con deformidades y abscesos sin atención veterinaria, cadáveres entre los cerdos vivos y escenas de canibalismo.
El Pozo se negó a intervenir en el programa, y después de su emisión, no reconoció su responsabilidad y acusó a Salvados e Igualdad Animal de mentir.
A nivel internacional, varios supermercados belgas retiraron los productos de El Pozo de sus lineales. Fue entonces cuando la compañía emitió un comunicado en el que afirmaba haber roto las relaciones con la granja en cuestión.
Durante la fase de instrucción, los acusados negaron tener o haber tenido una relación comercial con El Pozo, y se presentaron como los únicos titulares de la explotación, y por tanto, responsables de lo que en ella ocurría. Sin embargo, El Pozo sí reconoció públicamente esa relación en dicho comunicado.


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