Asturies Antitaurina estará presente en el acto que conmemora el regreso del ilustrado a Gijón para recordar su faceta antitaurina
Este 6 de agosto, se conmemora el regreso del escritor ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) a su ciudad natal, Gijón, tras años de destierro. Asturies Antitaurina ha querido sumarse al homenaje al mayor exponente de la Ilustración en España como referente del antitaurinismo.
«Figuras públicas de la ciudad, como la alcaldesa Carmen Moriyón, le homenajean leyendo alguno de sus textos, pero nunca aluden a su vertiente antitaurina. Desde Asturies Antitaurina, queremos reivindicar esa faceta, quizás la más desconocida para el público, sumándonos al homenaje«, explica Medea López, presidenta de la asociación. El acto tendrá lugar en la Plaza del Seis de Agosto, donde se erige una estatua del insigne gijonés.
«La Ilustración española fue un período renovador y de progreso moral en España. La mayor parte de los ilustrados españoles se opusieron frontalmente a las corridas de toros. Y es que cada vez que a lo largo de la historia se ha producido en España el más mínimo intento modernizador, renovador o regenerador, la tauromaquia ha sido señalada como un obstáculo para el progreso cultural, social y educativo del país», apunta López.
Como el circo romano
Jovellanos criticó en diversas ocasiones las corridas de toros en sus escritos. Las calificó de «sangrientas y bárbaras, destinadas únicamente a dar salvajes diversiones al pueblo» y las comparó con el circo romano. «En su sátira titulada Contra las corridas de toros, retrata al animal bramando ensangrentado, subrayando el sufrimiento del que es objeto en una corrida, un animal que está pereciendo entre tormentos», expresa López.
Según Jovellanos, los argumentos para la censura de las corridas de toros «son muchos y muy variados». El historiador asturiano Manuel Álvarez-Valdés, estudioso de Jovellanos, asegura que el ilustrado «se hace eco, al censurarlas, de la idea, tan en boga en el siglo XXI, de que la barbarie estriba en acabar quitando la vida a un animal, después de haberle hecho sufrir un sufrimiento prolongado». Jovellanos también manifestó su preocupación por los caballos utilizados en estos espectáculos.
Jovellanos, «como hombre sensible, cabal, culto y formado, rechazaba las corridas de toros. Es triste que más de dos siglos después, se sigan torturando hasta la muerte animales en las plazas por mera diversión», lamenta López, quien recuerda que ya Jovellanos apuntaba que en su época, el interés por la tauromaquia era insignificante. En palabras del ilustrado, esta práctica «no ha sido jamás una diversión ni cotidiana, ni muy frecuentada, ni de todos los pueblos de España, ni generalmente buscada o aplaudida. En muchas provincias no se conoció jamás; en otras se circunscribió a las capitales, y dondequiera que fueron celebrados lo que solamente a largos periodos y concurriendo a verlas el pueblo de las capitales y tal cual aldea circunvecina. Se puede, por tanto, calcular que en todo el pueblo de España apenas la centésima parte habrá visto alguna vez este espectáculo. ¿Cómo, pues, se ha pretendido darle el título de diversión nacional?»
«Esto demuestra que la tauromaquia solo interesa a una poderosa minoría que ha conseguido, a base de ingentes cantidades de dinero público y masivas campañas de promoción llevadas a cabo desde las instituciones políticas, hacernos creer que es una tradición arraigada en España y símbolo de nuestro país», concluye López.
Protestas antitaurinas
Este momento del año coincide con la temporada de festejos populares en muchos municipios del Estado español, en muchos de los cuales tienen lugar espectáculos taurinos.
El pasado 1 de agosto, tuvo lugar en Alfafar (Valencia) la concentración anual convocada por la Plataforma Antitaurina del municipio, que estuvo respaldada por colectivos, vecinos y partidos políticos (PACMA, Esquerra Unida, Podemos, Sumar y Compromís). El acto se celebró frente al Ayuntamiento del pueblo, con el fin de exigir el fin del uso de animales en festejos taurinos y de otra índole.
Este año, los convocantes manifestaron su apoyo al colectivo de bomberos y al educativo, que ven reducidos sus recursos mientras se ha incrementado el presupuesto para festejos taurinos. También lamentaron la postura de la televisión valenciana À Punt, por la emisión constante de espectáculos de este tipo, así como la muerte de un joven de 21 años en Tírig (Castellón) después de que una vaca lo embistiera.

Regreso de los festejos taurinos a Ondara
Este 6 de agosto, se celebraba también una manifestación contra las corridas de toros en Ondara (Alicante), cuyos convocantes han querido compartir el manifiesto:
No es arte. No es cultura.
El arte y la cultura están relacionados con la vida, en cómo vivir todos juntos mejor en paz, armonía y sin violencia. Haciéndonos mejores personas.
Matar a un ser vivo, NUNCA puede llamarse cultura, NUNCA puede ser arte. Menos aún si se le tortura antes de matarlo.
Queremos una sociedad sin violencia. Por eso nos hemos reunido hoy. Para DENUNCIAR que en la plaza de nuestro pueblo, hoy se está festejando la tortura de seis animales, hasta que mueran. Que la muerte nunca puede ser un espectáculo para divertir.
¿Por qué vuelve la sangre tras una generación sin actos violentos en nuestra plaza?
HA VUELTO PORQUE AHORA HAY SUBVENCIONES. SÍ, SE SUBVENCIONA CON NUESTRO DINERO.
Ese dinero que tanta falta hace en sanidad, en prevención de incendios, en educación.
La Generalitat Valenciana ha presupuestado un millón de euros para la tauromaquia en 2026.
Juan Carlos Valderrama, conseller d’Emergències i Interior, ha presupuestado 300000 euros de dinero público a la Fundación Toro de Lidia para que organice novilladas en la Comunidad Valenciana, y más de 700000 euros para otros actos taurinos.
Mientras tanto, la educación no pudo cerrar el curso académico con normalidad por falta de presupuesto. En sanidad, no se sabe el tiempo que puede tardar en darte una cita. Y este año la prevención de incendios forestales apenas se ha realizado.
POR ESO EXIGIMOS:
LA ABOLICIÓN DE LA LEY 18/2013 QUE DECLARA PATRIMONIO CULTURAL LA TAUROMAQUIA.
PORQUE NO ES CULTURA. LA TORTURA NO ES CULTURA. QUEREMOS UNA ONDARA SIN CANGRE.



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