Con septiembre, llega la vuelta al cole, la compra de libros de textos y material escolar, nuevos ritmos y rutinas distintas a las del verano… Y un quebradero de cabeza para algunas familias veganas que no saben si sus hijos e hijas podrán comer en sus comedores escolares, o si podrán obtener un menú equilibrado.
El menú vegano es obligatorio en los comedores escolares de España. Los centros educativos deben ofrecer alternativas alimentarias por motivos éticos, al igual que lo hacen por motivos religiosos. Pero con la vuelta al cole, hay centros que todavía no se han adaptado a la normativa que entró en vigor en abril de 2026.
Se trata del Real Decreto 315/2025, que establece que:
Los centros educativos deberán disponer de menús especiales para el alumnado que lo requiera, por motivos éticos o religiosos, o, en su caso, se dispondrá de los medios de refrigeración y calentamiento adecuados para que pueda conservarse y consumirse el menú especial proporcionado por el entorno familiar, sin peligro para la salud del alumnado afectado.
Es cierto que la norma no exige preparaciones sin animales en las cocinas de los centros escolares al mencionar que las familias podrán ser las que proporcionen el menú y el centro deberá disponer de los medios de conservación necesarios. Pero esto también es un paso importante, sobre todo si se tiene en cuenta que anteriormente las familias veganas se encontraban con dificultades para llevar su propia comida.
El Real Decreto, además, reconoce explícitamente el derecho de los niños y niñas a comer de acuerdo con unos principios éticos, ya sea en centros públicos, privados o concertados.
¿Se cumple la normativa?
Sin embargo, algunas familias veganas siguen reportando que sus centros escolares no ofrecen alternativas alimentarias para sus hijos, y tampoco les permiten llevar comida de casa. Suelen alegar falta de medios, a pesar de la existencia de una normativa que exige dichos medios.
¿Pasarán también por alto otras obligaciones del Real Decreto, como la inclusión de una o dos raciones de legumbres como primer plato y entre una cinco de proteína vegetal, de fruta fresca cuatro o cinco días a la semana o de ensaladas entre tres y cuatro días? ¿Se les olvidará que el agua es la única bebida permitida o que hay un límite en cuanto al consumo de fritos, precocinados, azúcares, sal y ultraproceados? ¿O el 45% mínimo de frutas y hortalizas de temporada?
Es difícil imaginar refrescos o bebidas azucaradas en lugar de agua en un comedor escolar. También lo es que no se ofrezcan ensaladas o legumbres, pero sí fritos. Muchas de las disposiciones de la normativa ya se cumplían en la mayoría de los centros escolares. ¿Por qué es tan difícil hacernos a la idea de que el veganismo también cuenta?


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