La primera carne vegetal de España no fue un invento moderno

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La primera carne vegetal de España no fue Heüra, aunque algunos medios así han presentado a la marca catalana. Heüra nos encanta, pero hubo otras marcas antes, solo que en una época en que el vegetarianismo era aún más minoritario de lo que es hoy y los productos hechos para personas vegetarianas no llegaban a supermercados convencionales o ni siquiera estaban pensados para el consumo de la población general.

Realmente las carnes vegetales se preparan desde hace muchos siglos en Asia. Fue en China donde surgió el seitán, considerada la primera alternativa vegetal a la carne de la historia, hace más de 2000 años, aunque en los países occidentales no lo conocimos hasta los 70 del siglo pasado, de la mano de la macrobiótica. Otros sustitutos de la carne milenarios, tanto a nivel nutricional como culinario, son el tofu, los texturizados o el tempeh, que con la adición de algunas especias y condimentos pueden dar lugar a platos idénticos a los que se cocinan con animales.

La historia de la carne vegetal en España empieza con Carnita. Probablemente te suene, ya que es un producto que sigue comercializándose hoy en día en el mismo formato (lata) bajo la marca Santivieri, cuya historia también está muy vinculada con el vegetarianismo.

El impulsor de Carnita, que durante décadas ha sido lo más parecido a la carne que han comprado los vegetarianos y veganos españoles en sus visitas a herbolarios, fue Vicente Lino Ferrándiz García (1893-1891), naturópata formado en distintos países en los que aprendió varias técnicas de masajes hasta crear la suya propia, denominada «quiromasaje». Concretamente, fue en Alemania donde se inspiró para crear la Carnita.

Ferrándiz formaba también parte del movimiento naturista de la época en nuestro país, cuyos escenarios principales fueron Cataluña, Madrid y el Levante. En el marco del naturismo se desarrolló el vegetarianismo español de las primeras décadas del siglo XX, cuyos adeptos lo seguían principalmente por salud. Sin embargo, no hemos podido localizar ninguna fuente que hable del año exacto en que surgió Carnita. Las primeras referencias en prensa digitalizada acerca de este producto datan de los años 60, aunque es probable que existiera desde décadas atrás.

Sin embargo, hubo otros intentos anteriores de comercializar carne vegetal. En 1902, El Diario Catalán informa sobre un expediente por el que se pide que se desestime una instancia solicitando la autorización de la venta de «un nuevo producto llamado carne vegetal» en los mercados públicos. El diario define este nuevo producto como «gluten puro».

Otras publicaciones de la época utilizan la expresión «carne vegetal» para referirse a las legumbres por su alto contenido en proteínas, como Ilustración Artística en 1905. Asimismo, un artículo de La Prensa de 1907 define las patatas como «carne vegetal».

En 1912, el libro La cocina vegetariana moderna de Ignacio Doménech ya menciona la existencia de ciertos preparados para reemplazar la carne a base de cereales que habían surgido en países como Estados Unidos, desde donde el médico John Harvey Kellogg (1852-1943), creador de los cereales que todavía siguen reinando los desayunos de muchas familias, había logrado expandir sus ideas sobre el vegetarianismo en otros médicos de todo el mundo, incluidos los naturistas españoles.

Las preparaciones que menciona Doménech recuerdan a las que habían aparecido en otros libros de cocina vegetariana de Reino Unido y Estados Unidos, como Vegetable Cookery (1812), de Martha Brotherton (1783-1861); Penny Vegetarian Cookery (1883), de Thomas Low Nichols (1815-1901); Practical Vegetarian Cookery (1897), de Kate Buffington; The best vegetarian dishes I know (1910), de Jeanne Jardine; o The Vegetarian Cook Book (1904), de E. G. Fulton, cuya primera edición puede comprarse por eBay por el módico precio de 845 dólares.

Pero no todo el movimiento naturista era favorable a sustituir la carne por preparados a base de vegetales. En 1933, Macrocosmo publica una carta de un lector en la que define la «carne vegetal» como impropia, y la leche vegetal como aún «menos natural», a modo de crítica a los naturistas que consumían estos productos, por lo que podemos presuponer que en esta época ya se comercializaban o se conocían en este ámbito naturista o vegetariano sucedáneos a la carne y la leche, aunque no sabemos con exactitud a qué tipo de productos se refiere el texto.

Otra publicación de 1935, Puericultura Española, define la soja como una «verdadera carne vegetal» por su riqueza proteica y la recomienda en la alimentación infantil.

¿Quién dijo que la carne vegetal es un invento moderno? Y sobre todo, ¿por qué hay tanto debate por denominar «carne» a las alternativas vegetales, si es algo que lleva haciéndose al menos desde el siglo pasado?

FUENTES CONSULTADAS Y ARTÍCULOS RELACIONADOS

Badía, A. (1933). Nuestro naturismo. Macrocosmo, 6, Barcelona.

García, V. (2022). Compramos una «carne vegetal» viejuna. Cocina sin receta.

García, V. (2022). La cocina vegetariana moderna de 1912. Cocina sin receta.

Jiménez, J.F. (2007). Medicina naturista fitoterapia. Plantas Medicinales.

El Diario Catalán (1902). Política local, p. 2.

La Zona Veggie (2023). Historia: movimiento hippie y vegetarianismo.

Muñoz Seca (1935). Contribución al estudio de la soja. Puericultura española, 3, pp. 6-8.

Roselló, J. (2020). Una pequeña historia del vegetarianismo: de los albores del siglo XX hasta hoyBueno y Vegano.

Torres, L. (2018). Como si fuera carne. La revista integral.

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