El centro ha incurrido en «una larga lista de infracciones»
Al menos dos animales han muerto en lo que va de año en el zoo Animal Haven de Wisconsin (Estados Unidos), a los que se suman animales a los que se ha negado la atención veterinaria o el acceso a agua, y otros que han sufrido graves lesiones mientras conviven en recintos en mal estado. Todo ello ha llevado a que solo en 2024 el zoológico haya sido citado hasta doce veces por el Departamento de Agricultura (USDA), aunque ya ha sido multado anteriormente. La organización PETA ha denunciado las condiciones en las que viven los animales y señala que el zoo ha incurrido en «una larga lista de infracciones de la Ley de Bienestar Animal» desde hace al menos una década.
La organización ha publicado algunas imágenes que muestran el estado en el que viven los animales, como un oso negro rodeado de un exceso de heces y comida podrida.
En Animal Haven es uno de los tantos zoos de carretera estadounidenses, y no es el primer investigado por casos de este tipo. PETA acusa al centro de no reparar el vallado de los recintos que se encuentra deteriorado, lo que ha causado que algunos animales hayan resultado heridos o incluso hayan muerto por problemas evitables. En julio, un emú sufrió un corte profundo, presumiblemente a causa de un poste del vallado o de un trozo suelto con los bordes expuestos, hasta el punto de que tuvo que ser eutanasiado.
Ese mismo mes, el centro fue sancionado por una serie de incumplimientos: no notificar a un veterinario la presencia de una oveja coja con un bulto en el cuello, no haber reparado una valla y varios postes en un recinto de bisontes donde un árbol había caído un mes antes y en el recinto de los gamos donde fue herido el emú, no haber instalado una cerradura en el recinto de cabras y alpacas, no haber eliminado adecuadamente los desechos en un espacio que quedó inutilizado para los animales y no haber drenado una charca con el agua en mal estado donde un oso pardo tuvo dificultades para beber.

Pero el centro acumula infracciones desde meses anteriores. En abril, el zoo también fue sancionado después de una inspección en la que se encontró el cuerpo en descomposición de un cordero. El personal no supo contestar cuánto tiempo llevaba allí el animal «porque el establo no se revisa todos los días». También se descubrió a un pavo real cojo con una deformación sin atención veterinaria. Ese mes, las autoridades pidieron al zoo que instalara barreras adecuadas entre los animales y el público, después de que los inspectores comprobaran que los asistentes podían acceder fácilmente al recinto de los lobos. También se pidió al centro reparaciones del vallado de los canguros, de los leones y tigres y limpieza de las heces acumuladas en el espacio de los macacos.
En cuanto a los grandes felinos, en enero el zoo fue citado por no haber proporcionado un refugio caliente y aislante para un león y un tigre. Los inspectores observaron un gran manto de nieve dentro del recinto del león, que se encontraba «encorvado dentro del refugio, levantando intermitentemente las patas del suelo y gimiendo». El animal también permaneció dos días con el agua congelada.
En 2022, el zoológico ya fue multado con más de 6000 dólares por múltiples infracciones, como no proporcionar agua a un tigre durante 20 horas ni atención veterinaria a un cordero con diarrea y a un conejo con secreción ocular y auditiva, y por permitir que un empleado llevara a un tigre de tres meses a un colegio local para que los niños lo cogieran.


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