Los roedores han sido uno de los grupos de animales más utilizados (y que todavía se siguen utilizando) en experimentos. Uno de los más famosos fue el conocido como Universo 25, impulsado por el etólogo John Bumpass Calhoun (1917-1995), que estudió cómo afecta el tamaño de una población al comportamiento de los individuos, al igual que otros científicos de mediados del siglo XX que se interesaron por las consecuencias a largo plazo del hacinamiento por sobrepoblación. Para ello, utilizaron animales, casi siempre roedores, que instalaban en un espacio con las condicione idóneas para su desarrollo y crecimiento poblacional.
Así, John Calhoun tuvo la idea de crear un lugar donde mantendría a varios ratones que dispondrían de alimento y agua en todo momento, sin la amenaza de los depredadores y que se reproducirían hasta llegar a los 3500 individuos, según creía el etólogo. Este lugar se ha denominado «el paraíso de los ratones» y fue uno de los muchos experimentos de Calhoun con roedores.
El experimento dio comienzo en 1968, con cuatro parejas de ratones que se reprodujeron rápidamente hasta que la población fue creciendo. Sin embargo, tras 315 días, la reproducción comenzó a disminuir y con unos 600 individuos aparecieron jerarquías y grupos diferenciados dentro del conjunto.
Los ratones más grandes empezaron a atacar al resto y las peleas se hicieron cada vez más frecuentes. Muchos animales se volvieron apáticos y dejaron de interactuar con su entorno. La mayoría de ellos presentaban heridas y lesiones y las hembras se volvieron agresivas con sus crías, las mataban o las expulsaban del nido. Estas cada vez se mostraban más violentas, aisladas y sin interés por reproducirse. También los machos perdieron este interés y las conductas sexuales cambiaron. Algunos pasaban sus días acicalándose. Cada vez morían más ratones jóvenes y la natalidad disminuyó hasta llegar a cero. En algunos individuos se observó canibalismo, a pesar de que disponían de comida suficiente.
La última camada del experimento nació en 1970, dos años después de su inicio, pero no fue hasta 1973 cuando el propio John Calhoun mató al último individuo de la colonia. El número máximo de ejemplares que esta llegó a alcanzar fue de 2200.
El científico repitió el experimento hasta 25 veces, y siempre obtenía el mismo resultado. Un resultado que se ha utilizado para explicar el colapsó que sufrirá la humanidad, a pesar de que la población humana no es comparable ni va a disponer de recursos infinitos, y existen muchos más factores que el tamaño de un espacio.
Al Universo 25 lo han llamado utopía o paraíso, dando por hecho que los ratones son animales simples, que les basta con comida y agua para ser felices y que lo único que necesitan es un espacio limitado sin depredadores. El uso de ratones en este y otros experimentos solo es una muestra más de ese especismo por el que nos creemos superiores a otras especies, que tenemos derecho de utilizarlas y que cuando nos interesa, explicamos a través de ellas teorías para humanos, mientras que cuando no nos interesa reconocer nuestros deberes para con otros animales aseguramos que «los humanizamos».
FUENTES CONSULTADAS
Cultura Vegana (2021). Experimento Universo 25.
Martínez-Casasola, L. (2021). Universo 25: el famoso experimento sobre el hacinamiento con ratones. Psicología y Mente.


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