Kshamenk lleva más de 30 años en el zoológico Mundo Marino
Grupos de activistas y profesionales integrados en la Asociación Derechos Animales Marinos (DAM) en Argentina han iniciado una demanda de amparo colectivo para pedir que la orca Kshamenk, que vive en cautividad en el zoológico Mundo Marino, situado en la provincia de Buenos Aires, sea declarada persona no humana.
Kshamenk fue capturado en las costas bonaerenses (Argentina) el 19 de noviembre de 1992, cuando tenía cinco años y nadaba junto a otros tres miembros de su familia. La orca lleva más de 30 años cautiva en Mundo Marino y sigue siendo utilizada en espectáculos ante el público. También ha sido forzada para extraer su material genético con el fin de venderlo a otros parques marinos para la reproducción de otras orcas. Kshamenk es la única orca que todavía vive en cautividad en toda Sudamérica.
La demanda pide que se reconozca a Kshamenk como sujeto de derechos, lo que podría suponer su liberación y protección integral. Para ser liberado, el animal pasaría por un proceso de rehabilitación o «reeducación» antes de ser devuelto a sus aguas natales o introducido en otro lugar.
La demanda también argumenta la ilegalidad y arbitrariedad de la situación de cautividad y explotación en la que se encuentra la orca, lo que afecta a sus derechos fundamentales a la vida, a la salud física y emocional, a la libertad y a la dignidad.
La entidad demandante también pide que Kshamenk deje de ser utilizada en espectáculos o actividades en público o no que puedan afectarle física o emocionalmente como medida cautelar, mientras Mundo Marino mantiene la obligación de asistir y alimentar al animal.
Antecedentes
La orca Kshamenk podría sumarse a la lista de animales cuyos derechos han sido reconocidos en Argentina, como la orangutana Sandra, los chimpancés Toti y Cecilia, las elefantas Pocha y Guillermina.
La demanda presenta pruebas de expertos internacionales que confirman el deterioro físico y mental en el que se encuentra la orca. Así, se alude a una evidente pérdida de masa corporal o a la caída de su aleta dorsal, algo habitual en las orcas cautivas. El animal vive obligado a comportarse de una forma no natural para él y en un ambiente artificial en el que apenas puede moverse.
Organizaciones en defensa de los animales de todo el mundo han brindado su apoyo a la campaña de DAM.
Fuente: El Periòdic.


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