La propuesta nace en oposición a legislaciones recientemente aprobadas en lugares como California
Esta primavera podría aprobarse la nueva ley agrícola de Estados Unidos, que impediría a los estados regular las condiciones de los animales en las granjas industriales, tal como han alertado organizaciones en defensa de estos. Así, le legislación podría revertir la Proposición 12, recientemente aprobada en California, que prohíbe la venta de productos procedentes de este tipo de explotaciones. El proyecto de ley se ha visto afectado durante meses por debates internos sobre su contenido y lo que significará para el futuro de los agricultores y ganaderos estadunidenses.
Además de la Proposición 12, estaría en peligro la aplicación de otras normativas como la Pregunta 3 de Massachusetts o la prohibición de las jaulas de gestación y de terneras de Nueva Jersey.
Poco después de que el Tribunal Supremo confirmara la aprobación de la Proposición 12 en California, el senador Roger Marshall impulsó en el Congreso una Ley EATS, norma que se revisa cada cinco años y que abarca desde subvenciones a la actividad agrícola hasta programas de nutrición y desarrollo rural, que impediría a las jurisdicciones estatales y locales regular la producción y distribución de los productos ganaderos dentro de sus fronteras. La ley ha sido claramente diseñada para bloquear leyes bienestaristas como la californiana, pero también podría afectar a la seguridad alimentaria y la salud pública.
Con las elecciones de 2024, los legisladores tienen aún más presión para aprobar el proyecto antes de la temporada electoral, aunque algunos de ellos se han opuesto abiertamente al proyecto, puesto que «impediría la capacidad de los votantes y los funcionarios electos para promulgar leyes que aborden las preocupaciones locales«. Además, casi 10000 personas han firmado una petición en rechazo a la ley.
Por otro lado, muchos productores de carne de todo el país ya han implementado cambios en sus explotaciones para vender sus productos en California, si bien gigantes cárnicos como Smithfield, acusado en reiteradas ocasiones de maltrato animal, se verían beneficiados por la Ley EATS.
Este no es el único intento de paralizar normativas de bienestar animal en los diferentes estados. El pasado 30 de noviembre, el senador Josh Hawley presentó otro proyecto de ley con intenciones similares.
Fuente: Sentient Media.


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