Absuelto un activista británico que fue denunciado por un aristócrata tras liberar animales atrapados en trampas

,

El uso de lazos o cepos es legal en las fincas privadas inglesas

El activista británico Doug Maw ha sido absuelto de nueve cargos que se le imputaban tras haber liberado en 2023 a animales que se encontraban atrapados en trampas en terrenos propiedad del aristócrata Edward Fitzalan-Howard, 18º duque de Norfolk.

El caso llamó la atención después de que se publicaran en redes sociales vídeos del activista liberando a una liebre y a un ciervo joven. «Una liebre liberada de un cepo. Escuchad los gritos. ¿Podrías ignorar esto?», escribía Maw en Twitter.

El activista, que también ha denunciado el abuso policial al ser incautadas sus pertenencias, ha sido declarado inocente en una vista previa al juicio, por lo que no ha sido posible exponer ante un juez los métodos de captura de animales salvajes mediante trampas, frecuentes en buena parte de las fincas privadas pertenecientes a personas ricas, incluida la familia real. Estos suelen utilizarse para matar animales que interfieren en la actividad cinegética.

Trampas como lazos o cepos nunca resultan indoloros para el animal que queda atrapado en ellas. Muchos mueren estrangulados mientras intentan escapar y otros padecen una muerte lenta y agónica.

En Reino Unido, estas trampas suelen utilizarse para atrapar zorros, conejos o aves para impedir que estas sean depredadas por zorros y ser más localizables para los cazadores. Según la legislación, no deben colocarse en zonas no frecuentadas por estas especies, si bien la realidad es otra y muchas veces acaban matando a individuos para los que no estaban pensados, como tejones, martas, ciervos o liebres.

El año pasado, Gales se convirtió en el primer lugar dentro de Reino Unido en declarar los lazos ilegales, y en Escocia se está tramitando un proyecto de ley que seguiría sus pasos. En Inglaterra e Irlanda del Norte siguen siendo legales.

En Gales, las encuestas realizadas antes de la prohibición revelaron que cuatro de cada cinco personas estaba a favor de esta medida. Sin embargo, en Inglaterra siguen prevaleciendo los intereses de una minoría de propietarios de fincas privadas, donde se penaliza el rescate a cualquier animal atrapado en una trampa colocada de forma legal.

Durante años, activistas en defensa de los animales han presionado a la familia real para que reconsidere el uso de trampas en fincas de su propiedad, como Sandringham.

Fuente: Plant Based News.

Deja un comentario

Entrada anterior:
Entrada siguiente:
contenido relacionado

Descubre más desde La Zona Veggie

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo