La organización afirma que las granjas investigadas suministran a gigantes de la moda
Una investigación de PETA Asia en granjas de serpientes y cocodrilos para la industria peletera en Tailandia ha revelado la crueldad con la que estos animales son despellejados y asesinados. Según PETA, las granjas investigadas suministran a Caravel, una curtiduría propiedad del grupo Kering, que en 2021 anunció que dejaría de utilizar pieles en todas sus marcas.
Las imágenes son realmente duras, y muestran a serpientes confinadas, golpeadas con martillos y atravesadas por ganchos, y cocodrilos apuñalados y despellejados mientras aún están vivos. Con las pieles de estos animales se fabrican bolsos, zapatos, cinturones y otros accesorios.
PETA acusa a Kering de apoyar el sufrimiento y las muertes violentas de animales al permitir que sus marcas vendan pieles de pitón, cocodrilo y otros animales exóticos.
En la naturaleza, las pitones recorren extensas áreas, trepan árboles y se calientan al sol. En las granjas investigadas por PETA, se mantiene a las serpientes en jaulas, algunas llenas de heces.
Para maximizar la producción, los empleados juntan a pitones hembra con tres o cuatro machos diferentes en una misma temporada de cría. El propietario de la granja admite que las serpientes pueden morir en peleas durante esta etapa. Durante la investigación, este también dirigió la atención de los activistas hacia una pitón demacrada, señalando que probablemente «no comió durante mucho tiempo» y que «deberían deshacerse de ella… Es mejor matar». Lo mismo afirmó para otra serpiente que no había mudado correctamente.
Otra de las revelaciones del propietario de la granja de serpientes fue que estas son enviadas a una sala refrigerada un día antes del sacrificio, a pesar de que no existen pruebas de que la hipotermia tenga algún efecto significativo en la sensibilidad o conciencia de estos reptiles.
En el momento de la investigación, la granja albergaba a 15000 pitones. La media de serpientes que se matan al día oscila entre las 20 y 30.
Por otro lado, las instalaciones de cocodrilos mantenían a unos 4000 animales encerrados en pozos con agua turbia, un ambiente muy diferente al de los pantanos donde habitan en la naturaleza, toman el sol y crían a sus hijos. La falta de higiene en el agua puede motivar la aparición de enfermedades, y el confinamiento provoca agresiones entre los reptiles.
PETA afirma que estas pieles llegan a marcas como Louis Vuitton o Gucci, perteneciente al grupo Kering, si bien esta última anunció en 2017 que eliminaría las pieles de sus productos.


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