Los últimos datos reflejan una escasa invernada y reproducción
Doñana se encuentra ante la peor crisis de biodiversidad de su historia. Así ha definido SEO/BirdLife la situación del parque nacional tras los últimos datos de la Comisión de Biodiversidad del Consejo de Participación de Doñana, que reflejan una la peor invernada desde que existen registros y una escasa reproducción de las aves acuáticas.
Estas aves siguen «inmersas en una tendencia negativa sin precedentes«, en palabras de la organización, como consecuencia de la sobreexplotación de los recursos hídricos del entorno, el calentamiento global y la reducción del período de inundación de su marisma natural, ya que pese a las lluvias de marzo, el otoño e invierno fueron secos. Además, las altas temperaturas han propiciado que la inundación de primavera se haya secado con rapidez. También influyen negativamente la presencia de animales considerados «ganado» en zonas donde nidifican las aves y la pérdida de hábitat causada por el sobrepastoreo. SEO/BirdLife también alude a una deficiente protección de las principales colonias de cría y a las molestias sobre las aves nidificantes.
En enero, se censaron 122196 aves acuáticas invernantes en Doñana, un 60% menos que en 2023 y un 80% menos que en 2021. Llama especialmente la atención el desplome del ánsar común, una especie emblemática del parque, con solo 4216 individuos, si bien la cifra habitual oscilaba entre los 40000 y 50000.
Otras especies invernantes como la cuchara común, el ánade silbón, la cerceta común o el ánade rabudo, han reducido su invernada en un 70% con respecto al año pasado.
Reproducción
Gracias a las lluvias de marzo que favorecieron la inundación de varias zonas de la marisma, algunas aves acuáticas iniciaron la cría, pero en números muy inferiores a la media histórica. Se encuentran activas varias colonias de garzas, espátulas y moritos, pero se ha constatado un alto índice de fracaso por la rapidez con la que se ha secado la marisma y la acción de los depredadores sobre huevos y pollos. La única colonia de gaviota picofina ha sido depredada.
Especies como el avetoro común, que tenían en Doñana un entorno clave para su conservación, se encuentran ahora con serias dificultades para criar exitosamente.
Sin embargo, han criado de forma exitosa 18 parejas de cerceta pardilla, declarada en peligró crítico por el Libro Rojo de las Aves de España, si bien en 2011 llegaron a criar 66 parejas. En 2023, las tasas de reproducción de la cerceta cayeron un 35%. También se han reproducido otras aves amenazadas, como la malvasía cabeciblanca, la focha moruna o el porrón pardo.
El mal estado del entorno de Doñana ha tenido un indudable impacto sobre las aves acuáticas. SEO/BirdLife reclama que se tomen medidas urgentes para proteger la biodiversidad de Doñana y pide a la Junta de Andalucía que cumpla con su propio Plan de Recuperación y Conservación de Aves de Humedales y con los compromisos adquiridos ante la Unión Europea en el Plan de Gestión del espacio Red Natura 2000, y que asuma las recomendaciones de organismos internacionales como la UNESCO, UICN y la Convención Ramsar.


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