La campaña cuenta con el apoyo de decenas de negocios en Latinoamérica
Entre el 19 y el 25 de agosto, Veganuary celebra su Semana Sin Lácteos. La organización aportará estos días información, datos y recomendaciones a través de su web y redes sociales, así como un Mini Libro de Cocina con recetas de repostería vegana y leches vegetales, en el que se incluyen elaboraciones como nutella de garbanzos, torta de chocolate o limón o pastel de frutas.
La campaña #EligeSinLácteos «quiere mostrar que la repostería puede ser sin leche o sus derivados de origen animal, destacando la gran variedad de pasteles, bizcochos, tartas o galletas, que la gente puede comprar hoy en el mercado o también puede cocinar y disfrutar en sus casas», ha declarado Mauricio Serrano, director de Veganuary Latinoamérica.
La campaña cuenta con el apoyo de más de 40 marcas, tiendas y restaurantes de Latinoamérica que ofrecerán descuentos durante toda la semana. El detalle de las promociones puede consultarse en la web de Veganuary.
Repostería sin leche
El mercado de las alternativas a los lácteos ha sido uno de los que más ha crecido en los últimos años en el ámbito de la alimentación plant-based, lo que ha permitido desarrollar ampliamente repostería vegana capaz de elaborar preparaciones tradicionales sin ingredientes de origen animal. En el marco de la campaña de Veganuary, tres expertas han aportado algunas recomendaciones para preparar postres sin necesidad de usar leche o derivados.
Camila Castillo, fundadora de Leguminosa, pastelería vegana en la región chilena de O’Higgins, confirma que es totalmente posible cocinar sin leche o mantequilla. Solo es necesario «entender qué función cumple cada ingrediente y buscar su reemplazo vegetal, imitando su textura y sabor«. Con ello, se abre todo un mundo de posibilidades tanto para personas veganas como para alérgicos e intolerantes.
Para Fernanda Namur, creadora de contenido conocida como @lachanchavegana, no existe un secreto para la repostería vegana y actualmente muchos restaurantes ofrecen opciones incluso mejores que las tradicionales.
Pese a la dificultad de «veganizar» algunas recetas, no es imposible hacerlo si se encuentra el reemplazo ideal. «La repostería vegana es como subirle otro nivel más a la complejidad, ya que al restringir ingredientes tradicionales que tienden a ser la base de muchas recetas (el huevo y los lácteos), hay que ser ingenioso con los reemplazos y entender cómo funcionan para lograr el resultado deseado», señala Fernanda.
Así, la mantequilla puede sustituirse por margarina vegetal o aceites vegetales, teniendo en cuenta que las cantidades pueden ser menores. Por su parte, la leche de vaca puede reemplazarse por leches vegetales, e incluso a veces con agua, si bien se deben considerar «los aportes de materia grasa que muchas veces tiene la leche, la margarina o la mantequilla», que pueden reemplazarse «con materias grasas alternativas, como la crema de coco», explica Evelyn Cofre, de Colibri Masas, para quien «lo más difícil de lograr son las texturas y sabores que se asemejen a la repostería tradicional».
Evelyn comenta que una de las mayores dificultades cuando comenzó en la repostería vegana fueron las masas de hojaldre. «Antes no había tantas opciones de margarinas vegetales aptas», apostilla.

Mercado
El mercado de las bebidas vegetales sigue creciendo con una tasa anual del 11’2%, y se estima que el mercado global alcance los 48800 millones de dólares en 2028, según Research & Markets. Países latinoamericanos como Perú no se han quedado atrás en este auge. «El ciudadano peruano está eligiendo las leches vegetales por varias razones, la primera porque ya entiende y conecta el consumo de leche de vaca a la explotación que genera la industria láctea». Las vacas sufren de maneras inimaginables en las granjas lecheras», comenta Iselda Livoni, CEO y fundadora de ARBA Perú, que apoya la campaña de Veganuary en el país.
La salud, el aumento de las alergias alimentarias o la intolerancia a la lactosa, así como el impacto de la industria en el medio ambiente, también han motivado este cambio.
Adriana Antúnez de Mayolo, CEO y fundadora de La Purita, empresa peruana dedicada a la alimentación saludable, destaca que el mayor crecimiento se ha producido a raíz de la pandemia. Al mismo tiempo, ha crecido también la oferta, mientras la marca sigue buscando mejoras en su área de innovación.
Por su parte, Dhyana Lee Mendoza, gerente de la cafetería vegana Naturlandia, en Lima, detalla que sus ventas ascienden a los 2000 yogures cada 40 días, el doble que hace dos años, mientras actualmente se enfoca en «veganizar» nuevas preparaciones. La empresaria mantiene que es necesario contar con producción nacional para que este tipo de productos sean más accesibles económicamente, ya que casi todas las opciones son importadas en el país. «Las leches vegetales, salvo las nacionales, aún siguen teniendo costes elevados, pero son las de mayor consumo masivo. Falta seguir masificando los demás productos, como yogures y quesos».
Otro caso de éxito es el de la cafetería Amateur, también en Lima, inaugurada hace un año. «Nos ha ido bastante bien, hemos vendido más de 10000 bebidas que contengan alguna leche vegetal», explica Ricardo Meza, su cofundador.
Jan Vegan Market, el primer mercado peruano cien por cien vegetal, ofrece numerosas opciones de postres que también pueden consumirse en cafetería. Su CEO, Jan Yep, estima un crecimiento de entre el 10% y el 15% de estas opciones.


Deja un comentario