Los tres estados permiten los atropellos deliberados a varias especies como forma de entretenimiento
La protección a los depredadores en algunas zonas de Estados Unidos es escasa o nula, casi siempre por considerarlos «plagas» o competidores para los cazadores. Sin embargo, algunas prácticas están empezando a ser cuestionadas incluso desde el propio sector de la caza. Es el caso del coyote whacking, que consiste en atropellar de forma deliberada a coyotes con motos de nieve. La misma actividad se ha practicado con zorros, lobos, mapaches, mofetas liebres, puercoespines e incluso gatos sin hogar, si bien la legislación es diferente en cada estado.
Actualmente, Wyoming, Idaho y Montana están en el punto de mira por ser los tres estados donde es legal este método de caza. En Idaho y Wyoming, está permitido atropellar a posta a lobos y coyotes. En Montana, los atropellos deliberados están autorizados únicamente contra los coyotes, si bien en la práctica, muchos lobos cachorros acaban siendo víctimas, supuestamente por confundirse con coyotes. Este estado rechazó un proyecto de ley para prohibir esta forma de caza de coyotes en 2019.
En Wyoming, el gobernador Mark Gordon ha pedido a los legisladores que no modifiquen la normativa sobre depredadores que permite esta actividad recreativa, mientras que a nivel nacional, el congresista republicano Troy Nehls, antiguo sheriff, cazador y defensor de las armas, ha compartido el borrador de una ley que acabaría con el coyote whacking y prácticas similares. La norma convertiría en delito el uso de «vehículos de motor para perseguir, atropellar, matar o capturar intencionadamente a un animal salvaje en terrenos federales». Los infractores se enfrentarían a multas de hasta 10000 dólares, a penas de prisión inferiores a cinco años o ambas.
Aunque los grupos en defensa de los animales temen que esta ley fracase como lo han hecho otros intentos anteriores, hay una particularidad, y es que cuenta con el apoyo de políticos conservadores y cazadores. Todo ello tras la amplia difusión que ha tenido un caso concreto en Wyoming, donde un cazador hirió a una joven loba con su moto de nieve, le tapó la boca con cinta adhesiva y la torturó con un collar de descargas eléctricas, para después arrastrarla hasta un bar donde los presentes tomaron fotos. Posteriormente, el cazador mató al animal, supuestamente de un disparo. La mediatización del caso provocó que al autor de los hechos se le impusiera una leve multa de 250 dólares.
Los lobos en Wyoming también se enfrentan a otros crueles métodos de caza autorizados en el estado, incluso sin licencia, como la quema de cachorros y madres lactantes en sus madrigueras y la caza nocturna. Según algunos residentes, la masificación del turismo ha provocado que estos animales no teman a los humanos, lo que facilita su captura.


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