Un informe insta a la industria láctea a invertir en alternativas sostenibles
La leche vegetal podría ser un 10% más barata que la de vaca y convertirse en un producto básico para finales de 2030, si la evolución de estos alimentos cumple con ciertos requisitos nutricionales y de sabor, como un mayor contenido en proteínas y micronutrientes. Además, la leche elaborada con proteínas de suero y caseína fermentadas con precisión y sin animales será cada vez más competitiva, en línea con los avances tecnológicos que facilitarán su producción. Son las principales conclusiones de un informe de la consultora Bright Green Partners.
El informe se centra en las oportunidades de inversión de la industria láctea en alternativas sostenibles para hacer frente al aumento previsto de los costes de producción, al menos en un 30% para 2040. «La próxima década será testigo de rápidos cambios en el sector lácteo», sostiene Floor Buitelaar, directora de la consultora.
El aumento de los precios de los lácteos podría estar vinculado en un futuro próximo a la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La huella de carbono de bebidas como la de avena o la de soja es mucho menor a la de las leches de origen animal, lo que según los autores, abaratará su precio, si bien algunas leches vegetales ya son más baratas que la de vaca en algunos supermercados de países como España.
El informe también alude al aumento del consumo de las leches vegetales en Europa, que fue del 25% entre 2020 y 2022, lo que pone de manifiesto el interés de los consumidores, que previsiblemente seguirá aumentando. El incremento en el futuro irá también ligado a un cambio en los hábitos de los consumidores.
Los autores hacen un llamamiento a la industria láctea y la anima a apostar por alternativas: «Existe un enorme potencial para las empresas que decidan innovar e invertir ahora, mientras que las que no actúen corren el riesgo de quedarse atrás«.
Fuente: Vegconomist.


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