Los atropellos o las colisiones con ventanas son serias amenazas para los animales que migran
El senador estadounidense Alex Padilla ha presentado un proyecto de ley que pretende facilitar las migraciones de fauna silvestre para que estas sean seguras en carreteras muy transitadas. Por un lado, la norma establecería la financiación para restaurar, proteger y mejorar los corredores de fauna; y por otro, priorizará la investigación y la cartografía para un mayor conocimiento de los patrones de migración.
Las áreas silvestres se reducen o se vuelven más inseguras para los animales a medida que crece la población humana y esta crea infraestructuras en función de sus intereses. La pérdida y la fragmentación del hábitat ponen en peligro a los animales salvajes, especialmente a aquellos que migran. A veces se vuelven virales imágenes como las de un oso tratando de cruzar una autopista de California, rodeado de coches en movimiento. El animal pudo sobrevivir, pero otros muchos mueren atropellados. Hechos como este ilustran una de las amenazas a las que se enfrentan los animales cuando se mueven entre distintos terrenos.
Los animales salvajes «no comprenden las diferencias entre terrenos privados y públicos o federales y estatales» y siguen su camino en función de un instinto «programado durante generaciones», ha expresado Ryan Zinke, uno de los promotores del proyecto de ley de Movimiento de la Fauna Silvestre.
Se ha demostrado que la instalación de pasos de fauna resulta eficaz para que los animales crucen carreteras con seguridad, tanto para ellos mismos como para las personas al volante. Una cámara instalada en un paso de fauna elevado sobre una autopista de Idaho ha captado a ciervos, zorros y otros animales que de otra forma, habrían tenido que cruzar la vía.
El senador Alex Padilla ha defendido la importancia del proyecto de ley en un contexto en el que una de cada cinco especies migratorias están en peligro de extinción.
Aves migratorias
Entre estas especies se encuentran numerosas aves que no solo migran con el riesgo de ser atropelladas, sino que también se encuentran otros peligros a lo largo de sus rutas. Por ello, varias ciudades estadounidenses han implementado medidas para que las aves no choquen con rascacielos. Edificios de Chicago o Minnesota han instalado protecciones en sus ventanas u obras de arte para evitar colisiones.
El 70% de las aves norteamericanas migra, y el 80% lo hace por la noche, pero la contaminación lumínica no se lo pone fácil, impide a estos animales distinguir las fuentes de luz naturales y las desorienta, lo que aumenta el riesgo de colisiones al adentrarse en ciudades. El año pasado, 1000 pájaros fueron hallados muertos junto a un edificio de Chicago, el McCormick Place, tanto en las ventanas como en el suelo. Los medios aseguraron que en 40 años de seguimiento en los que los choques de aves han sido frecuentes, nunca se había observado una cifra tan elevada.
Ahora las ventanas del McCormick Place han sido «customizadas» con pequeños puntos para impedir que la transparencia de los cristales confunda a las aves.
En Rochester (Nueva York), ahora puede leerse un poema en las ventanas delanteras, mientras que las traseras han sido pintadas con diseños que representan elementos de la naturaleza.
Además de decorar las ventanas, cerrar las cortinas o colocar mosquiteras pueden funcionar como soluciones a los choques de aves.


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