El informe anual de World Animal Protection revela una falta de compromiso generalizada
The Pecking Order, el informe anual de bienestar de pollos de la organización World Animal Protection ha vuelto a suspender a las grandes cadenas de comida rápida en España. El documento ha mostrado, un año más, la falta de compromisos básicos de bienestar animal en estas compañías, un hecho generalizado en toda Europa.
World Animal Protection publica este informe cada año desde 2019. En él se evalúa a las principales cadenas de comida rápida en función de su compromiso a lo largo de toda su cadena de suministro. El documento establece su Ranking de Bienestar de Pollos en base a los requisitos establecidos por el Compromiso Europeo del Pollo (ECC).
«Millones de pollos sufren cada día las lamentables condiciones de la ganadería intensiva, hacinados sin poder expresar comportamientos naturales antes de ser sacrificados», expresa World Animl Protection.
En su informe de 2024, el ranking ha evaluado a 75 empresas de República Checa, Francia, Alemania, Italia, Polonia, Rumanía y España. En nuestro país, se ha evaluado a Burger King, Domino’s, IKEA, KFC, McDonald’s, Pizza Hut, Starbucks y Subway.
El suspenso es generalizado. Las ocho empresas tienen una posición que las sitúa en el final de la clasificación. Solo IKEA y Pizza Hut tienen puntuaciones ligeramente más altas que las del año pasado, pero más allá de haber anunciado compromisos y objetivos, siguen sin informar sobre sus avances.
En 2023, Subway era la única que mostraba un progreso sólido, pero desde que la compañía eliminó su fecha límite para cumplir con su compromiso con el ECC, excepto en Francia, su puntuación ha caído drásticamente.
Europa
Otras iniciativas de bienestar, como el movimiento sin jaulas para gallinas consideradas «ponedoras», sí progresaron de manera uniforme en los países de la Unión Europea, pero la implementación ECC se mantiene muy dispar.
El informe de este año identifica disparidades significativas. Francia y Alemania lideran a adopción del ECC, pero República Checa, España, Polonia, Italia y Rumanía se quedan mucho más atrás. «Este proceso fragmentado no solo afecta al bienestar de millones de pollos, sino que también pone de manifiesto lagunas en la rendición de cuentas y la transparencia de las corporaciones multinacionales», señala la organización.
Solo el 25% de las empresas evaluadas proporcionaron alguna evidencia de que están implementando los criterios de bienestar del ECC en sus cadenas de suministro. El 85% de las compañías siguen sin informar al respecto, lo que supone un serio problema de transparencia.
Algunas marcas están avanzando. En Polonia, Domino’s se ha comprometido a implementar los estándares del ECC, mientras que en Alemania, la cadena Hans im Glück ha publicado una hoja de ruta para lograr su cumplimiento total en 2026.
Leyes vinculantes
Como conclusión, el informe de 2024 revela una falta de acción generalizada y pide una reforma inmediata de las políticas en toda Europa.
Los resultados «subrayan la urgente necesidad de que las políticas corporativas avancen junto con regulaciones vinculantes de la Unión Europea que establezcan estándares de bienestar consistentes para los pollos de engorde en todos los países. Sin leyes vinculantes, las empresas se ven obligadas a autorregularse, lo que da lugar a niveles de compromiso dispares y a retrasos generalizados en la implementación».
Imagen de cabecera: Pollos de engorde de 35 días en una granja intensiva de Reino Unido | World Animal Protection / Tracks Investigations


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